El petitorio por el sostenimiento de escuelas abiertas y de clases presenciales en todas las escuelas fue presentado por la Red de Padres Organizados tras el anuncio del regreso a las aulas en toda la Provincia. Los detalles.

Este lunes, los distintos grupos que conforman la Red de Padres Organizados presentaron a las autoridades provinciales y nacionales un pedido formal para la revisión y modificación de los protocolos vigentes.

Sostienen que “la falta de actualización de las pautas de cuidado perjudica a millones de niños y adolescentes obturando la concreción de la presencialidad plena”.

Por esa razón, reunieron información y evidencia respaldatoria de diferentes países que posibilitaría la implementación de los cambios necesarios para garantizar que todos los días todos los chicos puedan asistir a la escuela.

“Según informes de UNICEF, UNESCO y la SAP los niños no son responsables de la propagación del virus (los menores de 10 años, particularmente, se contagian en una proporción mucho menor que los adultos)”, sostienen desde la red. A su vez, remarcan que “los estudios disponibles no muestran incrementos significativos de tasas de contagio cuando la reapertura de escuelas se realiza de manera cuidada”.

Así mismo, manifestaron que “el porcentaje total del país al 19/06/2021 de notificaciones de casos positivos acumulados de estudiantes con presencialidad es del 1,3% y de Docentes y no docentes con presencialidad es del 5,5%”.

“Las conclusiones preliminares sugieren que la educación presenta tasas de transmisión secundaria de COVID-19 más bajas en comparación con otros entornos, y que no ha contribuido significativamente a los riesgos de transmisión a la comunidad en general”, informaron en un comunicado.

Además, sostienen que “la virtualidad por períodos prolongados en población infantil y adolescente tiene efectos negativos en el progreso educativo de los estudiantes, resulta inaplicable con los más pequeños y población con necesidades educativas especiales”.

Ante esto, solicitan que “se garanticen el cumplimiento del derecho constitucional a la educación de todos los NNyA de la provincia y que asuman la responsabilidad de mantener las escuelas abiertas para todos los NNyA, todos los días en todas las escuelas de la provincia”.

Para ello, remarcan que “es prioritario la modificación de los protocolos vigentes que, sin beneficio epidemiológico comprobado, funcionan como una barrera a la presencialidad”, y piden modificar los siguientes puntos:

1. Modificar el distanciamiento de seguridad a un metro. La evidencia demuestra que no hay diferencias en los niveles de contagio en distancia de un metro o mayores (Protocolos relevados por el European Centre for Disease Prevention and Control, diciembre 2020, y Lineamientos actualizados por el CDC (Centers for Disease Control and Prevention) de Estados Unidos, incorporar la distancia física de 1 m. (3 pies) entre los estudiantes dentro del aula).

2. Pasar a un sistema de burbuja por grado, no al interior del grado. Como se ha realizado en todos los países donde se ha implementado el sistema de burbujas, permitiendo la asistencia diaria y se debe limitar el contacto entre “burbujas”.

Teniendo en cuenta que la principal vía de transmisión es por medio de aerosoles, que pueden ser disminuidos mediante la ventilación constante del ambiente, (en época invernal las recomendaciones de www.ventilar.ar son: Abrir las ventanas cada 15/20 minutos durante un periodo que va de 2 a 5 minutos (no es necesario abrirlas
de par en par todo el tiempo). Es suficiente con que se abran 5 cm con ventilación cruzada)

3. El dictado de clases presenciales no debe estar sujeto al semáforo epidemiológico: la evidencia indica que las escuelas no impactan en la amplificación de la curva de contagios y, por lo tanto, no se justifica utilizar criterios más estrictos que los que rigen en otras actividades. Las escuelas deben permanecer abiertas en todo momento, en situaciones críticas, para hijos de trabajadores esenciales y población vulnerable. Para el resto de NNyA, la escuela debe ser siempre lo último en cerrar y lo primero en abrir.

El impacto de las escuelas cerradas es muy alto, sin un beneficio sanitario que lo justifique. La educación debe ser prioridad y esa prioridad debe manifestarse con las escuelas abiertas en todos los niveles educativos para todos los niños, niñas y adolescentes, con protocolos adecuados por grupos etarios que permitan la presencialidad segura para toda la comunidad educativa a fin de garantizar el derecho a la Educación