Gustavo Torres es nuevamente presionado y el Secretario Adjunto del Sindicato de Químicos afirmó estar cumpliendo su derecho constitucional 

Gustavo Torres, el empresario PyME que hace 20 años tiene su local en la localidad de Pilar sobre la ruta 8, entre Bragado y Saladillo, es nuevamente “apretado” por un grupo de personas pertenecientes al sindicato de químicos, luego de que el jueves pasado 40 personas se presentaran en las inmediaciones de su local.

Según señaló el damnificado a este medio, en esta ocasión se incorporó la presencia del Secretario Adjunto, quien “está encarnizado con que yo tengo que pasar la gente al sindicato de químicos”, y añadió que “mi gente no quiere pasar al sindicato de químicos porque la Obra Social de los Empleados de Comercio y Actividades Civiles (OSECAC), que es comercios, es mucho mejor”.

La víctima manifestó que “están todos acá en la puerta, en este momento están haciendo unos chorizo a la pomarola y con los bombos, obviamente” y afirmó que “estuvo la policía, ya hay intervención de la fiscalía”. Torres declaró que “sigue todo igual, con los bombos, los platillos y ahora los chorizos a la poma y 50 coches acá en la puerta, ahora empezaron todos a caer porque vienen a comer”.

El jueves 12 de Agosto el dueño del local radicó una denuncia en la Fiscalía de Pilar e informó a este medio que “la fiscalía ya está trabajando con la denuncia que hice yo y bueno obviamente se activó ahora que llame” y aseguró que “como no están haciendo mucho lío los tipos la policía no los tiene que contener”.