Pese a los esfuerzos de las autoridades comunales por generar conciencia en los alumnos y en los padres, advirtiendo por los inconvenientes que puede llegar a provocar el consumo excesivo de alcohol, la celebración del “último primer día” (UPD) de clases volvió a descarrilar.

Previo a comenzar el último año de su carrera secundaria, los adolescentes se reúnen para festejar el UPD en una casa, boliche o salón de alquiler. Este tipo de celebración se ha convertido ya en una tendencia a nivel nacional y en nuestra ciudad se realiza cada año desde hace ya casi una década.

El festejo consiste en reunirse la noche anterior al inicio del ciclo lectivo y, tras ingerir sustancias alcohólicas -en la mayoría de los casos-, asistir a la institución educativa con el sueño a cuestas.

Desde la Defensoría del Pueblo de la Provincia habían elevado un comunicado cuya intención era concientizar sobre consumos problemáticos en el UPD y así evitar el descontrol. Sin embargo, la iniciativa no hizo efecto.

Desde el Hospital Municipal Ramón Santamarina de Tandil informaron que por la madrugada ingresaron dos jóvenes de 17 años alcoholizados a la guardia. Uno de ellos fue dado de alta mientras que el otro quedó en observación en el Servicio de Emergencias Médicas.

En tanto, desde la Clínica Chacabuco informaron que quedaron en observación dos pacientes por haber ingerido grandes cantidades de bebidas alcohólicas.

Fuente: Eco Tandil