Manuel Mosca volverá formalmente a conducir la Cámara de Diputados bonaerense el próximo miércoles, después de la licencia de dos meses que pidió en mayo tras ser denunciado por dos militantes del PRO de presunto abuso sexual. Si bien pedirá extender ese beneficio por 60 días más, el trámite será aprobado recién después de las elecciones primarias del 11 de agosto.

El diputado, que era hasta antes del escándalo, la espada legislativa de María Eugenia Vidal, regresa a su rol institucional en el inicio de la campaña electoral y tras la reconfiguración de la oposición en la Cámara por la alianza electoral de “Todos”.

“Vuelve pero no vuelve”, dijeron fuentes de su entorno y aseguraron que estará en funciones sólo “en lo operativo y administrativo” hasta que se convoque a una votación para aprobar una nueva licencia.