El reconocido periodista colaborará para la difusión de las actividades de la comunidad afiliada a esta obra social. Para ello, necesitan voluntarios que se ofrezcan a brindar asistencia telefónica. “Con 10 o 15 minutos al día, podés hacer feliz a un viejito o viejita que necesita ser escuchado”.

La comunidad PAMI es una nueva plataforma realizada especialmente para colaborar con las personas mayores. “Fue hecha para los viejitos o viejitas. Le digo así, cariñosamente, porque yo también lo soy”, explicó Tití en diálogo con AIRE BONAERENSE.

El periodista se suma de manera voluntaria y totalmente ad honorem, para lograr difundir esta herramienta que fue pensada para “ayudar a gente mayor que está sola en esta cuarentena”

El aislamiento social obligatorio puede generar dificultades en aquellas personas mayores que se encuentran solas. Se trata de disminuir los efectos negativos del aislamiento social.

“Algunos tienen la posibilidad de hablar con sus familiares en esta etapa de aislamiento, pero otras no”, sostuvo Fernández.

A través de comunidad.pami.org.ar se llevan a cabo talleres, clases de yoga, clases de canto, películas y series y , además, se les brinda ayuda a los adultos mayores a la hora de hacer tramites online.

Tití explicó que esta plataforma tiene una ventaja: “nadie tiene que ir a tu casa, todo se hace por teléfono”.

El periodista apeló a la solidaridad de aquellos que disponen de unos mintuos al día, para poder sumarse a esta iniciativa: “necesitamos muchos voluntarios. Los viejitos no te van a robar más de 10 o 15 minutos por día y, además, vos podes elegir los horarios que tenes disponible”.

Para ello, los interesados podrán sumarse a través del link yo quiero ser llamado o llamada y llenar el formulario de postulación.

“Del otro lado va a haber viejitos que están solo y necesitan contar algo o que alguien les ponga el oído, para expresar lo que están viviendo o contar anécdotas que pasaron”, manifestó.

“Es feo hablar con uno mismo toda la vida, más aún en un momento donde vivimos con temor y mucha incertidumbre, ante un virus que ataca más a las personas mayores”.

“Siendo voluntario, vas a hacer feliz a dos o tres personas que necesitan ser escuchadas. Acompañar a los viejitos es hacer algo bueno”, sostuvo.

Tití contó que no recibe remuneración por el trabajo realizado, ya que “a los jubilados le tenemos que devolver esos remedios y prestaciones que le sacaron en los últimos cuatro años y, de a poco, ir devolviéndoselos”.

“No es la primera vez que me toca hacer un acto solidario, pero esto es distinto. Acá se colabora y no se recibe plata, sino amor y contención. “Ellos tienen muchas cosas que enseñarnos y a veces no los escuchamos”, contó Tití.