El biólogo Linus Spatz, director de la empresa biotecnológica Inmunova, se refirió al trabajo que realizan para combatir el coronavirus. Si bien se mostró optimista sobre los resultados, también resaltó que “tenemos que ser muy prudentes. Lleva tiempo”

Esta semana iniciaron los estudios clínicos para evaluar si los anticuerpos generados por el suero de caballo pueden frenar la propagación del coronavirus en el organismo humano.

De resultar positivo el estudio, significaría un gran avance frente a la pandemia que azota al mundo.

En diálogo con AIRE BONAERENSE, Linus Spatz, director de la empresa biotecnológica Inmunova, expresó que “estamos muy contentos de poder empezar esta nueva etapa”.

“Venimos trabajando hace meses en el desarrollo de este suero”, cuenta el biólogo y destaca que “básicamente es parecido, en un concepto, al plasma de pacientes convalecientes”.

Se trata de una terapia pasiva en la que, según explica el especialista, “uno recibe los anticuerpos que se generaron en otro organismo”.

En ese sentido, resaltó que “el aporte nuestro es que estos anticuerpos son fácilmente escalables, es decir que uno puede producir gran cantidad de estos sueros equinos”.

Respecto a por qué se trata de un suero equino, Spatz explicó que es “porque el caballo actúa como una gran bio fábrica” y agrega que “fabrica los anticuerpos que nosotros necesitamos y que a veces, con estas pandemias, uno no llega a tiempo con la cantidad de donaciones que se necesitan”.

A su vez, explicó que “hay un tema con el plasma de pacientes convalecientes y es que todos los donantes no siempre tienen la cantidad de anticuerpos neutralizantes (los que tienen capacidad de bloquear el virus)”.

“Al caballo podemos vacunarlo con antígenos”, explica, “que despiertan esta respuesta inmune y uno puede vacunarlo más de una vez”. Rápidamente, el especialista aclara que “el caballo no sufre en absoluto”.

Así “se obtiene gran cantidad de anticuerpos”, cuenta el biólogo, “lo que nosotros pudimos probar es que esos anticuerpos eran capaces de bloquear muy fuertemente al virus”.

“Ahora pasamos a una segunda etapa”, dice, “y es que todo lo que se probó en laboratorio, ahora se va a probar con pacientes moderados y severos”. Allí aclara que “si el suero es capaz de bloquear el virus, cuanto antes mejor”, y detalla: “se prueba en pacientes moderados para frenar el desarrollo de la enfermedad, y en graves para evitar que ingresen a terapia intensiva”.

“Este es el desafío que tenemos entre 15 hospitales del AMBA y La Plata”, cuenta Spatz.