Así lo afirmó el Economista, docente e investigador de la UBA quien además ahondó en las problemáticas inflacionarias que atraviesa el país y el mundo y políticas para paliar esta crisis

El economista, docente e investigador de la UBA Sergio Chouza dialogó con el programa radial “Aire Bonaerense” emitido por “Classique” sobre la situación inflacionaria que atraviesa la Argentina y el resto del mundo. Propuso así diversas políticas públicas que cree servirían para paliar la crisis. En este sentido afirmó: “No soy tan pesimista” ya que considera que “hay condiciones para que” la deflación sea sostenida.

“En materia de precios estamos en una paulatina desaceleración que es tímida por el momento. Venimos de una situación de aceleración fuerte desde la última parte del año pasado hasta la primera parte de este año en la que habían llegado al 4,8% en marzo. Un nivel totalmente incompatible con una economía sana. A partir de ese pico empezó a bajar siendo este el cuarto mes consecutivo a la baja, volvemos a quebrar el 3% por primera vez desde el año pasado”, aseveró Chouza.

“Obviamente es un proceso que aún es tenue. Hablar de niveles cercanos al 3% son niveles abismales desacoplados a una economía que funciona con normalidad, pero Argentina acumula shocks, algunos son internos otros tienen que ver con una situación mundial la verdad es que no son propios de un contexto de normalidad”, añadió.

Por otro lado, en lo que respecta a la situación inflacionaria, señaló que “hoy es el principal pendiente. No hay soluciones mágicas. No es algo que uno pueda trabajar con voluntad gubernamental de política pública. Necesitas tiempo, contexto, pero definitivamente la cuestión inflacionaria es el principal pendiente. Viendo los últimos años la inflación es un tema crónico que la argentina no ha podido resolver (…) y el problema se vuelve cada vez un poco más dramático”.

Además, destacó que “hay cosas que no son automáticas en la economía. Los resultados por un período un poco más extenso. Estamos en un contexto particular a pesar de la pandemia y todos los desequilibrios que están habiendo en el mundo, pensar que se pueden resolver problemas macro y estructurales es un poco ilusorio. Apurar algunos tiempos puede terminar generando un resultado peor en el medio de la enfermedad porque te precipitás”.

“Las últimas semanas hemos tenido resultados de como impactaron los shocks de los desequilibrios macro por la pandemia y por el contexto de precios internacionales de commodities en todo el mundo. Países como Alemania, esta semana tuvieron la noticia de que tuvieron el nivel de inflación más alto desde 1993, países como Estados Unidos han acelerado sus niveles de inflación. Esto implica que en la economía a veces hay que hacer un poco de tripa y corazón y entender que hay contextos que no son buenos y apostar a que por otro lado se pueden trabajar otras políticas”, agregó.

Por otro lado, dijo: “Un año no es ni mediano, ni largo plazo. El año pasado tuvimos un número que la verdad no es ni mediano ni largo, el año pasado tuvimos un 36% que la verdad que fue un número bastante promisorio una desaceleración muy fuerte del 2019 al 2020 y este año posiblemente sea una marcha atrás respecto de ese 36,6%. Yo no soy tan pesimista, yo creo que hay condiciones para que esta desaceleración pueda ser sostenida.

“Es verdad que un contexto con varias anclas nominales como la cuestión tarifaria, la cuestión cambiaria y un dólar moviéndose por debajo del promedio de precios, van acompañados de desequilibrios macro que van acompañados del sector externo de la economía y también a la cuestión fiscal que son desequilibrios que gradualmente empiezan a ordenarse”, concluyó.