El hecho ocurrió en febrero del año 2020. Hay otras dos personas detenidas desde marzo de ese año

Este jueves se presentó en el Centro de Justicia Penal de Rosario Ricardo Alberto M., el remisero de 38 años señalado como el responsable de mutilar y arrojar al arroyo Saladillo el cuerpo de Maria Isabel Ruglio, la jubilada de 73 años en febrero del 2020. Ya hay otras dos personas detenidas. 

El hombre se entregó luego de que el acusado por la fiscalía, Marcelo Alberto Fernández, junto a su pareja Josefa Richarte Carrasco, a principios de esta semana  reconociera ser quien mató a la mujer pero que el encargado de hacer desaparecer el cuerpo fue Ricardo M.

De acuerdo con la declaración de Fernández, ese día estaba ebrio en su casa y tuvo una discusión con la mujer: “Yo la agarré del cuello y se me fue la mano”, expresó. En un principio pensó que la mujer, que les alquilaba la casa a cambio de cuidados y acompañamiento, estaba desmayada, pero luego  entendió que la había asesinado.

En ese momento, según el relato de Fernández ante el juez que lleva la causa, Gustavo Pérez de Urrechu, llegó a la casa un remisero amigo que, al ver que las luces de la casa estaban prendidas frenó y se encontró con la escena.

“Yo me deshago del cuerpo”, habría dicho el hombre que hasta el  momento no figuraba en la investigación. A cambio, le habría pedido un departamento que pertenecía a la familia de Fernández y que se encontraba a la venta.

Según la declaración del imputado que está preso desde marzo de 2020 al igual que su pareja, Josefa Ficharte Carrasco (58), que no se encontraba en la vivienda, por lo que el hombre asegura que nada tuvo que ver con el homicidio y afirma que  el remisero fue quien se encargó de descuartizar el cadáver de la mujer y arrojar las partes en bolsas de consorcio en el arroyo Saladillo, ubicado en la zona sur de Rosario.

El detenido afirmó que la muerte de Ruglio “no tenía nada que ver con la intención de quedarse con la vivienda”, sino que fue una discusión que se fue de control. Tras esta declaración, el remisero se hizo presente este jueves en el Centro de Justicia, prestó declaración ante el fiscal Adrián Spelta, que es quien lleva la investigación, y automáticamente quedó detenido a la espera de la audiencia imputativa.

Una de las partes desmembradas -un brazo- fue hallada por unos pescadores y a lo largo de 72 horas los peritos y expertos que participaron en los rastrillajes pudieron encontrar otras seis partes hasta completar un cuerpo de mujer.

El cadáver permaneció sin identificar hasta el 4 de marzo de 2020, cuando una prima de Ruglio se comunicó con la policía desde la ciudad de Santa Fe. Ese mismo día, la pareja  fue detenida, acusada como coautora de un homicidio por “codicia” que tenía como fin quedarse con la vivienda de la jubilada. Existe el pedido de prisión perpetua.

A partir de la declaración de Fernández y tras la audiencia a la que será sometido el remisero, “los fiscales analizarán las calificaciones en una causa que se encamina hacia el juicio oral”, explicaron las fuentes consultadas por Télam.