El secretario de Comercio Interior adelantó que es una de las medidas que se están estudiando para frenar los precios de este y otros alimentos

El Gobierno nacional no descarta el aumento de las retenciones a las exportaciones para impedir la suba de los precios de alimentos como la carne. Ayer el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, adelantó que “la suba de precios internacionales llegó para quedarse por lo menos hasta el año que viene, cuando este efecto se agudizará”

Además, expresó que “este capitalismo que emerge de la pandemia respeta el modelo de producir poco y ganar mucho, apoyado en concentración monopólica en todo el mundo”, lo que, considera, provocará aumentos en el maíz, el trigo y la carne que “tenemos que evitar que impacten en la mesa de los argentinos. Si queremos asegurar carne, pollo, pan y leche tenemos que desvincular los precios internos de los internacionales”.

Luego, justificó las recetas que evalúa: una, la “más tradicional de aumentar los derechos de exportación”. La otra opción es “crear fideicomisos de subsidio cruzado, como sucede en el mercado del aceite mezcla”.

La retenciones a la carne, actualmente, están en el 9%, noción por la que, de acuerdo a fuentes del sector, los productores cárnicos “dejarían” entre 250 y 270 millones de dólares.

Por otro lado, los ingresos fiscales por derechos de exportación, por parte de las principales cadenas de granos rondaría al cierre de 202,  en torno a los 8.610 millones de dólares. Lo que significa que hubo un incremento del 134% respecto a lo registrado en 2020, según las últimas proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

En el caso de que ese vaticinio se concretara, el año cerraría con un aporte extra de 5.000 millones de dólares por retenciones, detallado específicamente en la suba de los precios internacionales de los granos exportados por la Argentina. De ese total, 6.753 millones de dólares corresponden a la soja, seguida muy por detrás por el maíz con 1.157 millones de dólares y el trigo, con 524 millones de dólares. La lista cierra con la cebada, con 70 millones de dólares; el girasol, con 67 millones de dólares; y el sorgo, con 39 millones de dólares.

Hasta octubre, el campo abonó por retenciones alrededor de 7.800 millones de dólares. Y en noviembre y diciembre se añadirán otros 780 millones de dólares para completar la proyección de 8.610 millones de dólares que hizo la Bolsa de Comercio de Rosario.

A pesar de ello, Feletti afirmó que, “comparando el 2015 con el 2021 hoy las retenciones tienen menos peso frente a productos con precios internacionales más altos y, por lo tanto, menor regulación de cupo de exportaciones”.

Y en relación al mecanismo del fideicomiso de subsidio cruzado, explicó que se trata de “un acuerdo entre privados por el que parte de la renta exportadora se destina a subsidiar el precio de aquellos que venden en el mercado interno” por lo que detalló que, en el caso del aceite, donde para que no suban las retenciones, la industria acordó con el Gobierno un mecanismo de compensación interna por unos 29 millones de litros mensuales y una demanda (para el sector privado) de unos 190 millones de dólares, para evitar aumentos en los precios.

Feletti declaró que la alternativa resulta “exitosa en términos de precios y para el productor, porque el subsidio para que se mantenga el precio del mercado interno es de apenas el 1,9 por ciento, mucho menos que las retenciones tradicionales. Además la recaudación no va al Estado sino que va directo al consumidor. No son propuestas antagónicas aunque cuanto mejor funcione ese fideicomiso menos va a ser la necesidad de aumentar el nivel de retenciones”.

El secretario de Comercio Interior,insistió que por cualquiera de las dos vías (retenciones o subsidios) resulta “imprescindible intervenir porque sino vamos a tener un impacto en el precio de los alimentos más grande que el de ahora con un traslado también a productos de góndola que usan trigo como insumo, como por ejemplo los fideos”. 

Con respecto a ello, Feletti consideró que el ministro de Economía, Martín Guzmán, estaría de acuerdo: “Él tiene la misma proyección en términos del aumento de precios internacionales. Nos convocó esta semana a propósito del aumento del precio de la carne y se mostró dispuesto a escuchar e incluso estuvo de acuerdo en evaluar estas dos posibles medidas”.

El funcionario, señaló que la última suba de la carne fue producto de “muchas maniobras especulativas” porque “la menor oferta de reces no justifica el aumento de 26 por ciento en lo que va del mes”.

Por eso, justificó el congelamiento para mantener los precios durante el fin de semana largo, anticipó que cualquier suba “desmedida” será “retrotraída”: “El viernes se acomodó levemente el precio en Liniers. No sé que va a pasar el martes, porque probablemente los supermercados y carnicerías tengan que reponer mercadería tras el fin de semana largo, pero todo movimiento desmedido que ocurra será retrotraído”, advirtió y que “para parar el tema hay que trabajar coordinadamente con Agricultura, que tiene diálogo con los productores para hacer foco en elevar la oferta. Desde el lado de Comercio Interior debemos asegurar que esa oferta llegue a mejores precios al consumidor final y no se pierda en los márgenes de intermediación”.

En ese sentido, Feletti adelantó que durante la semana convocará a frigoríficos exportadores, mercadointernistas y carniceros: “Para plantearles las medidas” que comunicó ayer a la prensa.