Junto a su ministro Alak, mantuvieron reuniones y arribaron a una conclusión: “Debíamos resolver de fondo el problema en el sistema penitenciario, costara lo que costara, tardara lo que tardara”.

El intendente Andrés Watson y el gobernador de la provincia de Buenos Aires -Axel Kicillof- formalizaron la apertura de nueva unidad penal, adecuada al alojamiento transitorio de detenidos hasta su reubicación dentro del Servicio Penitenciario, más dos instalaciones sanitarias en el interior del complejo carcelario del partido.

El Mandatario comunal recordó la primera reunión con el ministro bonaerense de Justicia y Derechos Humanos -Julio Alak- “para presentarle en detalle las condiciones de infraestructura en el predio e iniciar las tareas en búsqueda de revertir la situación de hacinamiento junto a su sistema sanitario”.

“A los pocos meses, en la Unidad Nº32, inauguramos tres pabellones con 144 nuevas plazas, un SUM y una escuela taller fundamental para nuestro objetivo: la reinserción de las personas a la comunidad”, remarcó Watson.

Kicillof rememoró las características de las penitenciarías: “Asumimos en medio de una huelga de hambre por las malas condiciones, la falta de pago a los proveedores, ausencia de comida y medicamentos. Encontramos una situación terrible”.

Junto a su ministro Alak, mantuvieron reuniones y arribaron a una conclusión: “Debíamos resolver de fondo el problema en el sistema penitenciario, costara lo que costara, tardara lo que tardara”. “Quiero agradecer a quienes acompañaron esta política, especialmente a las Naciones Unidas. Sabíamos que iban a estar para darnos una mano”, cerró la máxima autoridad provincial.

La flamante dependencia fue la última edificación en el Plan de Infraestructura Penitenciaria para la construcción de 1222 plazas en un año. En Florencio Varela, fueron instalados cuatro pabellones en cada uno de sus módulos, salón de usos múltiples, guardias internas y externas, patios, cocina junto a espacios de sanidad.