Fue como consecuencia del vuelo de un avión que arrojó fitosanitarios sobre las plantaciones de un campo  y el material alcanzó a los empleados de la finca lindera, a la altura del kilómetro 15 de la ruta nacional 178.

Los propios trabajadores registraron con sus teléfonos el momento en que la aeronave fumiga los agroquímicos sobre sembradío, a muy poca distancia de las personas.

Horas después, quienes estuvieron expuestos a los químicos manifestaron dolor de cabeza y picazón en la garganta, debiendo ser derivados en ambulancia al centro de salud local.

En este contexto, intervino la abogada y parte de la organización “Paren de Fumigar Pergamino”, Sabrina Ortíz, quien radicó una denuncia en la Fiscalía Federal a cargo de Matías Di Lello, un fiscal que ya había intervenido en situaciones similares.

La letrada pidió que se tomen muestras del agua del arroyo “La Botija”, que pasa a pocos metros de allí, para ver si el resto de los agroquímicos terminó en él, como así también en el agua de consumo de los barrios linderos.