El investigador del Conicet habló sobre la vacuna contra el COVID-19 que produce la UNLP, el estado de desarrollo en la que se encuentra y la importancia de que Argentina produzca su propia vacuna


Omar Azzaroni, investigador del Conicet, explicó en detalle a “Aire Bonaerense”, que se emite por radio “Classique”, cuál es el estado de desarrollo de la vacuna que llevan adelante científicos de la  UNLP. Además, no olvidó destacar la importancia que deviene de la elaboración y  producción de una vacuna Argentina contra el COVID-19 en términos de soberanía sanitaria. 

En relación al comienzo del desarrollo de la vacuna, Azzaroni dijo: “Este proyecto de la UNLP, es uno de los proyectos que salió este año. Hay otros proyectos que iniciaron durante el año pasado. Nosotros comenzamos este año y le dedicamos mucho tiempo y esfuerzo. Horas operativas y vamos transitando la fase pre-clínica, ayer comenzamos con ensayos con animales. Ya los habíamos inoculado en marzo, con buena respuesta inmune por lo que pudimos comprobar que generaba anticuerpos neutralizantes lo cual es algo muy importante para el caso de una  vacuna”.

Además, consideró que era importante “pensar a mediano plazo la posibilidad de que la Argentina tenga cierta soberanía sanitaria para proveerse de vacunas. Imaginemos desarrollar el antígeno en Argentina pero que lo fabrique otro país y/o lo envasen en otro país, después tenemos problemas como los que tuvimos nosotros (…), que se podrían evitar, si todo se hiciese en el ámbito del territorio nacional”.

En otros términos y en relación a los  componentes de la vacuna y su modo de acción, Azzaroni señaló que“la vacuna tal como se está formulando en este momento,  tiene un componente hecho en íntegramente en la Universidad de La Plata y tiene otro componente hecho íntegramente en la Universidad de Buenos Aires (…), donde se diseñó la proteína que actúa como antígeno. La idea, (…) es que no solo se fabrique en territorio nacional, sino que se fabrique en la provincia de Buenos Aires”.

“De momento los estudios clínicos son todavía prematuros porque nosotros todavía estamos en etapa de optimización de la formulación con animales, viendo como responden”, agregó.

Por otro lado, en referencia a las instancias de desarrollo explicó: “Primero desarrollamos una formulación de una vacuna donde el objetivo primario es solamente que el animal en el que vos inoculas esa formulación desarrolle los anticuerpos.  fundamentalmente, los anticuerpos neutralizantes que son los que generalmente te protegen. En la etapa anterior ensayaste un plan de vacunación, que son dos inoculaciones, una separada de otra en veinte días. Cuando terminamos con esta etapa, lo que se hace es ensayar las mejores formulaciones con el mejor plan de vacunación y a esos animales inoculados, (…)  se los enfrenta con el virus activo. Probablemente eso se realice en el malbrán que tiene las capacidades estructurales” ya que hay que “trabajar con el virus vivo”, aseguró.

“Vos analizas si el animal es inmune a la infección, si tiene una infección leve si transita una infección aguda. Esa es una etapa determinante. Nosotros estamos trabajando hace mucho tiempo para tener una especie de menú de formulaciones que nos permitan de alguna manera saber cuáles son las variables  que más nos favorecen para terminar de optimizar la respuesta de la vacuna”, agregó.

Si hay un “concluyó” “culminó” o “finalizó”, se termina la nota.

En cuanto a la posibilidad de tener desarrollada la vacuna durante el segundo semestre del 2022 dijo: “Es un período muy razonable. Está de acuerdo con lo que nosotros tenemos pensado”.