El vicepresidente del Área Institucional de la UNLP habló en AIRE BONAERENSE y explicó que “esos recursos que vienen del pueblo, van a volver a la región de forma de planta deshidratadora, donde no sólo se dará trabajo a los productores locales, sino también colaborará con los sectores vulnerables y de bajos recursos”.

La UNLP pondrá en marcha en los próximos meses una fábrica de alimentos deshidratados de alta calidad nutricional destinado a sectores vulnerables de la región.

La iniciativa parte del Consejo Social de la UNLP, fundado por Inés Iglesias en 2012,  una instancia multisectorial con un foco puesto en el desarrollo productivo de la comunidad, así como de las actividades de investigación y docencia de la Universidad.

Marcos Actis, vicepresidente del Área Institucional del Consejo, explicó que “la idea es trabajar con los productores del cordón hortícola de La Plata y poder llegar a todas las familias”.

Actis sostuvo que “los productores locales no tenían posibilidades de comercializar las verduras en época de abundancia” y, por ese motivo, “elaboramos proyectos con respecto a las necesidades de los sectores de la horticultura, para darle valor agregado”.

“El año pasado, el presidente Tabuer decidió comenzar con el proyecto. Me encargó llevar adelante la fábrica y hace seis meses buscamos el equipamiento para la planta y comenzamos con la misma”, explicó el vicepresidente.

Por otro lado, la idea de generar esta iniciativa social es que los alimentos “no sean destinado a comedores, sino que sirva para que las familias vuelva a sentarse en la mesa, en consonancia con lo anunciado por el ministro, Daniel Arroyo”.

Las familias deberán hidratar las raciones, que pesarán 400 gramos, y luego cocinarlas, y se aclaró que incluso ya estarán saborizadas. La formulación de los alimentos incluirá carbohidratos, proteínas, lípidos (aceite vegetal), vitaminas y minerales, en proporciones recomendadas por médicos nutricionistas de la Universidad.

Actis reveló que “se destinaron casi 400 mil dolares para el equipamiento” y, para la construcción, “otro tanto”. Y resaltó: “esos recursos que vienen del pueblo, van a volver a la región de forma de planta deshidratadora, donde no sólo se dará trabajo a los productores locales, sino también colaborará con los sectores vulnerables y de bajos recursos”.

También explicó que “no se trata de un vinculo comercial, ya que no tiene fines económicos, sino sociales”.

Marcos Actis, en el día de ayer, firmó la orden de compra por todo el equipamiento: “la decisión política de la universidad ya está tomada y en septiembre comenzaría a funcionar”.

La planta tendrá una superficie cubierta superior a los 1.100 metros cuadrados. Funcionará en el predio de 60 hectáreas que posee la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, en la calle 66 y 167 de la periferia platense, en pleno corazón horticultivo.

“Tenemos la idea de que funcione en otros municipios también, poder distribuirlo en todo el país y que también llegue a ser exportado”, concluyó.