El Doctor en derecho y Fiscal de la Provincia de Buenos Aires lo afirmó en relación a la situación carcelaria y las falencias en la prevención del delito. Además, hizo foco en la creciente delincuencia en la juventud y su relación con el consumo de drogas

El abogado y Fiscal de la provincia de Buenos Aires, habló de las falencias en el sistema penal haciendo foco en el aumento delictivo en el sector juvenil, la relación de este acrecentamiento con el consumo masivo de drogas y la “ineficiencia de la política” en materia de prevención delictiva.

El Fiscal reflexionó respecto de la violencia excesiva ejercida en los actos delictivos, en este marco aseveró: “Se castiga innecesariamente a la víctima al extremo”. Además, en relación a ello destacó: “Un dato importante es que cada vez son más jóvenes. Vemos delincuentes de 18, 19 y 20 años con un historial criminal siendo menores de edad. El último dato, de suma gravedad, es la incidencia del consumo masivo de estupefacientes. Lo vemos en nuestra fiscalía cuando llegan los detenidos, que están bajo efectos de drogas o alcohol”.

“Si bien la exclusión social y la situación económica son un caldo de cultivo para la entrada de la droga en los barrios y la falta de oportunidades también lleva a algunos jóvenes también a elegir el camino del delito, hay muchísima gente que lamentablemente en la argentina está bajo niveles de pobreza y sin embargo hacen lo posible por llevar el pan a sus hogares peleándola todos los días. Creo que el sistema penal está fracasando en la prevención. El marketing político en materia de seguridad fracasa. Poner más policías en las calles dando vueltas como taxis no sirve”, agregó.

Por otro lado, consideró que existe “una deuda de parte del poder Judicial con la sociedad”. En esta línea, añadió: “En los últimos treinta o treinta y cinco años se ha insuflado usar desde la Facultad de Derecho la teoría abolicionista del Derecho Penal que ha invertido el paradigma milenario del mismo. El delincuente es en realidad la víctima de la sociedad capitalista, neoliberal que lo excluyó quitándole oportunidades. Esto podría ser un elemento, pero de ninguna manera considerado un concepto de delincuente ni de delincuencia. La víctima es justamente la persona que sufre”.

Respecto al sistema carcelario aseveró: “Nos olvidamos del último eslabón del sistema penal que es la cárcel. Nadie quiere inaugurar penales, nadie quiere sacarse una foto cortando cintas es un presidio. Las cárceles no pueden seguir siendo un depósito de seres humanos salga peor de lo que ingresa”, concluyó.