Los salones de fiestas volverán a abrir sus puertas el 2 de noviembre, a pesar de estar prohibida la actividad mientras la ciudad se mantenga en fase 3. Y desde diciembre se realizarán eventos con los correspondientes protocolos. Quejas por la falta de ayuda estatal al sector

Casi ocho meses después de haber cerrado sus puertas y cancelado toda actividad como consecuencia del aislamiento social preventivo (ASPO) decretado por el gobierno nacional debido al Covid 19, el 2 de noviembre volverán a atender los salones de fiestas.

Según anunciaron, la medida se concretará aunque la ciudad continúe en fase 3 con la consiguiente prohibición para estas actividades.

“El 2 de noviembre volvemos a abrir para empezar a mostrar los salones y tomar reservas y a partir de diciembre volverán los eventos”, explicó Justino Delia, propietario del salón “Star Blue”.

Los propietarios de salones de fiestas optaron por la decisión debido a que “no nos dan horizonte ni perspectiva de apertura, porque ya estamos habilitados a mostrar los lugares y tomar reservas, pero necesitamos trabajar porque ya no da para más”.

El sector fue uno de los primeros en clausurar su actividad, coartando la libertad de trabajo “de unas 1500 personas, de manera directa e indirecta, porque además de los animadores hay músicos, la gente del catering, musicalizadores, mucha gente que está sin trabajar”.

Asimismo, Delia se quejó porque “no tuvimos ninguna ayuda del Estado”, lo que generó el cierre de muchos de esos comercios. “En marzo éramos 90 salones, más o menos, -calculó- hoy quedamos 25 y veremos cuantos llegamos a diciembre”.

Ante la complicada situación, los propietarios de los salones decidieron “abrir con protocolos, porque necesitamos trabajar. Hacemos lo mismo que otros sectores”, aseguró Delia.

Cuidados

Las fiestas, infantiles o de adultos, de ahora en más tendrán otro formato y estarán regidos por los protocolos de seguridad e higiene, que fueron presentados “en mayo pasado ante la municipalidad y la provincia, pero nunca nos dieron una respuesta”, señaló el empresario pyme.

Así, los salones podrán ocuparse en “un 50 por ciento de su capacidad. En las entradas se tomará la temperatura a los asistentes, habrá alfombras sanitizantes y se les proporcionará alcohol en gel”.

La capacidad de aforo “dependerá de cada salón, pero planificamos fiestas con grupos no mayores de 30 personas, eso lo estamos evaluando. Igual, hablamos de salones de entre 200 y 350 metros cuadrados, hay espacio para mantener la distancia social”, aclaró Delia.

Asimismo, los sitios que posean inflables permitirán el acceso de “2 niños, en vez de 7 u 8”, que jugarán bajo la atenta mirada de los profesores, mientras que habrá tareas continuas de limpieza de los demás sectores. Además, los lugares que posean jardín lo habilitarán y todos los sitios estarán “permanentemente ventilados, sin aire acondicionado funcionando”.

En tanto, las mesas se instalarán a distancia reglamentaria y “todos deberán permanecer con el barbijo puesto”, añadió.

La nueva modalidad implicará que “tengamos más gente trabajando”, señaló Delia y recordó que “nosotros cerramos el 15 de marzo, fuimos de los primeros, y ante la falta de ayuda sobrevivimos los que nos pudimos reinventar o pudimos sacar un crédito o teníamos ahorro. Pero muchos tuvieron que cerrar. No podemos seguir así, por eso decidimos abrir: necesitamos trabajar”.

Previamente, hace un mes, el sector manifestó en la calle frente al Palacio Municipal reclamando una respuesta que nunca llegó.

(La Capital)