En medio de una situación de colapso total y con cada vez más muertos diarios en el país, la Justicia Federal intervino y estableció que las restricciones deberían, a partir de ahora, analizarse y aprobarse en el Parlamento.

La Fundación Apolo presentó un habeas corpus individual en defensa de las libertades y derechos individuales que la Constitución Nacional y los tratados internacionales garantizan.

El presidente de dicha fundación, Antonio Fratamico, pidió ante las autoridades de la Justicia Federal que se garantizara el derecho constitucional de circular libremente por la vía pública sin temor de ser detenido en el contexto de la pandemia del coronavirus.

El fallo de la Justicia Federal establece: “El análisis actual, a pesar de la calamitosa realidad sanitaria, no puede -ni debe- desatender el alcance ciertamente restrictivo que los constituyentes del año 1994 asignaron a este resorte catalogado como de necesidad y urgencia. Lo contrario importaría, prácticamente, negar las bases constitucionales sobre las que se erige todo estado de derecho y que nunca deben dejar de ser norte de todo gobierno”.

La Fundación Apolo asegura que, si bien en marzo de 2020 la situación excepcional y abrupta del aumento de contagios obligó a instaurar  medidas de carácter extraordinario a través del dictado de decretos de necesidad y urgencia (el ASPO y el DISPO) porque el Congreso Nacional, en ese entonces, no estaba sesionando, luego quedó demostrado que fue una respuesta muy poco eficaz, pues los contagios siguieron aumentando, no prepararon el sistema de salud como habían prometido, la economía se destruyó y el bolsillo de la gente se vació. 

Desde aquella sorpresiva situación ha transcurrido más de un año sin que el Congreso Nacional dictara una ley específica en la que se establecieran parámetros consensuados que sirvan de base a la imposición de restricciones a los derechos individuales.

Finalmente la Justicia intervino fallando a favor y habilitando dicho habeas corpus, además de intimar al presidente Alberto Fernández a no emitir más DNU; en cambio, las restricciones deberían, a partir de ahora, analizarse y aprobarse en el Parlamento.

Todo esto ocurre mientras el país superó los tres millones de casos, y murieron en la última semana entre 400 y 500 argentinos al día, con un total de víctimas fatales de 64.252 registradas desde el inicio de la pandemia.