El presidente de la Federación Empresaria de La Plata, Gustavo Celestre, manifestó que “los bancos hacen oídos sordos y miran para otro lado. Son ellos los que tienen que ponerse los pantalones largos y ayudar a las Pymes a salir de esta grave situación”.

Pese a que las entidades financieras de capital nacional agrupadas en la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba) informaron que ya se otorgaron 10.000 créditos a micro, pequeñas y medianas empresas por $ 21.750 millones para pagar salarios, en el marco de la pandemia de coronavirus, desde la FELP consideran que muchas Pymes no pueden acceder a los créditos porque los bancos ponen trabas. Por eso reiteran el pedido de “solidaridad” y exigen facilidades de acceso a créditos blandos e inmediatos para cubrir el pago de salarios y devolver lo adeudado cuando la actividad se reactive post emergencia sanitaria.

Desde la FELP, manifiestan que “se debe mantener la calma y priorizar la salud ante todo”, pero desde el punto de vista económico, critican a los sectores financieros de poner palos en la rueda. “Hay un 75% o 80% de comercios que están cerrados hace 30 días con la mora de compromisos tomado como cheques, convenios, servicios, empleados, alquileres, y por ese motivo no califican en los bancos a la hora de pedir un crédito”, sostuvo Celestre en diálogo con AIRE BONAERENSE.

El sector Pyme atraviesa contratiempos debido a la crisis por el coronavirus y a una serie de desavenencias en los últimos días entre el dictado y la instrumentación de distintas medidas financieras.

El pasado 19 de marzo, el Banco Central (BCRA) flexibilizó encajes y puso nuevos topes a la posición de Letras de Liquidez (Leliq) de los bancos para liberar unos $ 350.000 millones a ser utilizados en créditos blandos a empresas y familias.

Una semana más tarde, el BCRA otorgó mayores incentivos a las entidades financieras para que potencien las líneas de crédito a tasas del 24% para el pago de sueldos de empleados de Pymes.

El presidente de la FELP explicó que en gran parte de los casos los préstamos son denegados porque las Pymes acarrean deudas.

“La idea del ejecutivo es clara, los que hacen oídos sordos y miran para otro lado son los bancos. No es un capricho nuestro, sino que es necesario que acompañen a las pymes a salir de esta grave situación”, sostuvo y agregó: “hay que ponerse a la altura de la circunstancias y asistir”.

También considera que durante la etapa de cuarentena “no debían haber cerrado, sino acompañado como la gente de salud o seguridad”.

En cuanto a las propuestas, desde el sector exigen que los bancos “entiendan que tiene que ampliar los descubiertos y no apilar los cheques” porque eso va a generar “el ocaso y la muerte de las Pymes. Hay gente que no va a poder abrir mas su negocios”.

“En indumentaria, por ejemplo, el alquiler de dos meses ya no se pudo solventar al no poder abrir la puerta del comercio”, sostuvo.

“No queremos que nos condonen las deudas, sino que se puedan trasladar los vencimientos de los servicios a 60 o 90 días, que se dilaten hacia adelante los convenios municipales, provinciales y nacionales hasta que se habrán los comercios. Pedimos también la asistencia financiera ante los rebotes de los cheques que no se informan, pedimos que se estiren los descubiertos para que no manden para atrás los cheques porque se apilan y después la empresas no podemos comprar mercadería”, sostuvo.

Y agregó: “después vamos a devolver todo, pero necesitamos que sea accesible acceder a esos créditos”.

Por otro lado, sostiene que “cuando abramos los comercios, la gente no va a salir corriendo a comprar, porque las deudas las tenemos todos”. Por eso, cree que en la economía podría acomodarse en “150 días como mínimo”, pero remarcó: el Gobierno no va a poder hacer frente a toda esta desocupación que se esta generando si los bancos no acompañan”.