Así, cada una de las instituciones busca llegar al 10 de diciembre y enfrentar la crisis económica actual.

En el marco de una crisis económica que se reavivó en los últimos días, organizaciones sociales y sindicales ya se encuentran diagramando las estrategias a implementar en los próximos días, con el objetivo de llegar al 10 de diciembre, cuando se de el posible cambio de gobierno. Respondiendo a las características de cada actor, por un lado la CGT exigirá un nuevo bono compensatorio y los piqueteros tomarán las calles en señal de descontento social.

Con el objetivo de llegar a fin del mandato de Macri, la CGT negocia con la Unión Industrial Argentina (UIA) y el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, una suerte de “bono primavera”, que constaría de un pago no remunerativo de $5.000 para los trabajadores con convenio. Sin embargo, estas charlas se pausaron con la reunión del Consejo del Salario, que dejó como resultado el aumento del salario mínimo de los $12.500 a los $16.875.

El acuerdo de la suba fue unilateral, ya que los gremios esperaban que el minino superara los $32 mil, un monto comparable con la actual canasta básica de alimentos. Mientras tanto, desde la central obrera bregan por la finalización del mandato de Macri según lo establecido, sin necesidad de que se adelante el traspaso de poder, por lo que se comprometieron a no llevar adelante más manifestaciones.

Distinto es el caso de las organizaciones sociales, quienes apostaron por redoblar su presencia en las calles en reclamo por la ampliación de la ayuda social en la ley de presupuesto 2020, cuyo proyecto entraría en el Congreso a mitad de mes. Asimismo, insisten en la necesidad de “duplicar” la cantidad de programas sociales, la declaración de la emergencia alimentaria y el aumento de los montos de ayuda.

“No estamos como 2001 porque por ese entonces había dos millones de planes sociales y ahora hay 450.000. Pero es preocupante que en los comedores no haya leche en polvo desde hace tres meses”, expuso Eduardo Beliboni, coordinador del Polo Obrero, una de las organizaciones que participará de las manifestaciones. Así, se estima que entre el miércoles o el jueves se dispondrá un acampe de 24 horas frente al Ministerio de Desarrollo Social, para después repetir esta acción la próxima semana.

Ante la posibilidad de llegar al poder, sobre todo después de los resultados de las PASO, el candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, inició una negociación con empresarios y sindicalistas para acordar los precios de salarios y productos por 180 días, a iniciar cuando ocupe la Casa Rosada. Asimismo, el kirchnerista mantendría la emergencia social, mediante la cual entregaría un salario social a los trabajadores informales.

Otras de las inactivas de Fernández sería hacer resurgir el “Plan Empalme”, un programa de la administración macrista que tenía el foco en reconvertir los planes sociales en puestos de trabajo registrados a base de subsidios a las empresas que acepten absorber a los empleados que, hasta ese momento, se encontraban trabajando de forma informal. Esta serían sus herramientas para lograr no solo superar la crisis actual, sino mejorar las condiciones de los trabajadores.