El consumo es mayor en los pequeños comercios. En cambio, en las grandes cadenas, se vende apenas el 30%

Luego del fin de semana largo, concluyó la tregua que había iniciado el Gobierno con las cadenas de supermercados para mantener estable el precio de la carne, tras una semana en la que la hacienda había aumentado en un 20%. 

Algunas mantuvieron sus precios; otras acomodaron sus valores, pero lo que importa es lo que sucede con las carnicerías, que concentran el 70% del consumo. Pero en ese sector no funciona ningún acuerdo: el kilo de los cortes más solicitados ya se venden a $1.000 en la provincia de Buenos Aires y en el interior del país.

Por otro lado, esta semana el Gobierno buscará avanzar en negociaciones con los distintos actores de la cadena destinados a conseguir un acuerdo para disminuir el precio y evitar que progrese su tendencia alcista. 

Anteriormente, frente a un hecho similar que ocurrió a mediados de año, se instauraron cupos a la exportación que dieron resultado por algunos meses, pero volvió a sentirse la falta de oferta. El secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, mencionó el fin de semana dos posibles medidas: aumentar las retenciones o crear un fideicomiso como el del sector aceitero, a través del cual las empresas exportadoras subsidian el precio en el mercado interno. Pero hasta ahora no hay consenso ni con el sector ni hacia adentro del Gobierno, donde hay diferencias en cuanto a las acciones a realizar.

“El fin de semana pasado hubo una reunión y van a continuar hoy -por ayer-, y lo que se pidió es que como la gente iba a salir el fin de semana largo e iba a querer un asado, que se sostuvieran los precios mientras se sostenía la negociación para que no impactara en los viajes del fin de semana”, afirmó ayer, en el Palacio de Hacienda, la vocera presidencial, Gabriela Cerruti

En relación a la posible suba de los derechos de exportación, aseguró que “no es un tema sobre el que se esté charlando ahora”, aunque son medidas que se analizan para lograr el famoso “desacople” de los precios internacionales frente a los locales.

De acuerdo a fuentes de la industria, el titular del Consorcio de Exportadores ABC, Mario Ravettino, está convocado para este miércoles por la mañana, para avanzar con las discusiones en la Secretaría de Comercio. Mientras, el precio de la carne se mantiene entre 20 y 25% por encima de la semana pasada, en las carnicerías y algunos cortes ya superan los $1.000 el kilo.

El presidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de Capital Federal, Alberto Williams, confirmó estos valores y comentó que “son precios que no están al alcance del poder adquisitivo de la gente” y que se observará que sucede con la demanda a partir de esta semana, luego de los feriados. 

Según detalló el directivo, el kilo de asado aumentó de $ 700 a $1.000; la nalga subió a $1.200, y el lomo a $1.400 en algunas carnicerías de CABA. “La hacienda subió 20%, pero a nosotros nos significa mucho más. Y luego hay diferencias según los cortes; se carga más los más demandados, los que más carne tienen”, expresó Williams. Además, agregó que ayer el mercado se mantuvo firme, con los mismos precios que la semana pasada, y que su desarrollo dependerá de lo que hagan los carniceros en función del consumo.

En relación a ello, un carnicero del interior bonaerense declaró que tras la suba de la hacienda, un kilo de carne en el mostrador aumentó hasta $200 en algunos comercios. En su caso, subió el kilo de asado de $ 870 a $950; el de nalga, de $900 a $990; y la cuadrada y bola de lomo, de $820 a $900.

“Plata no hay para comprar carne, ahora que estamos a fin de mes, así que la venta se va a retraer. No creo, por ende, que el precio siga aumentando, como algunos creen. De todos modos, es un mercado que se maneja por la oferta y la demanda y nunca nadie lo pudo controlar”, expresó Luis, carnicero desde hace 40 años.

Según Alberto Williams, de la Asociación de Propietarios de Carnicerías, el kilo de asado subió de $ 700 a $1.000; la nalga trepó a $1.200, y el lomo a $1.400 en algunos comercios de CABA

Frente a las declaraciones de Feletti, en relación a replicar el fideicomiso aceitero en el sector de la carne, expertos del sector informaron que sería complejo que se llegue a un acuerdo con todos los frigoríficos exportadores que se dedican al consumo interno, teniendo en cuenta que son muchos más que las cerealeras y firmas que refinan el aceite para el consumo doméstico.

No sería viable porque la cadena de la carne es muy atomizada. ¿A quién le darán los fondos? ¿A los 220 mil productores, a los 4 mil matarifes e industriales, a los 50 mil carniceros o los 45 millones de compradores finales?”, interrogó el presidente de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), Miguel Schiaritti.

Por su parte, ell economista del IERAL, de la Fundación Mediterránea, Juan Manuel Garzón, coincidió en que a diferencia del rubro aceitero donde son pocas empresas, en el sector cárnico “no sería una tarea sencilla que se pongan de acuerdo entre tanto actores”

Asimismo, sostuvo que “los fideicomisos como instrumentos son de reducida transparencia en cuanto al financiamiento y a la asignación de los recursos y lo único que generan es incentivar la colusión. Y se sabe que mercados donde hay colusión son mercados en donde los costos de esos procesos los pagan los productores agropecuarios”.