La causa fue sustanciada por el Juzgado de Garantías Nº 6 a cargo del doctor Diego Agüero quien con su secretario Martín Grizzuti realizaron una extensa investigación sobre el umbandismo. Ocurrió en San Rudecindo. Una de las niñas violadas denunció en Cámara Gesell que su hermana menor seria hija de su abuelo, quien embarazó a su propia hija.

Se elevó a Juicio por Jurado la causa que compromete a Ramón Alberto Torino y Débora Soledad Torino, un Pai de Umbanda y su hija (36) que están acusados de abuso sexual agravado por el vinculo en perjuicio de dos menores, que serian nietas e hijas de los acusados.

Para tal fin el doctor Diego Agüero, Juez de Garantías Nº 6 de Florencio Varela, describió los hechos y los fundamentó con un informe sobre la religión de Umbanda, sus actores y sus antecedentes.

Los hechos sucedieron en el transcurso del mes de junio del año 2016 y el mes de agosto del año 2016 aproximadamente, en el interior de la vivienda sita en la calle Aconquija N° 840 e Iberá, del barrio San Rudecindo de Florencio Varela, donde Ramón Alberto Torino abusó sexualmente en forma reiterada y mediante la utilización de amenazas, de su nieta XX (llamaremos a una de ella) en sus 14 años de edad, accediéndola carnalmente, además de suministrarle y exhibirle material pornográfico, siendo parte en la ejecución del hecho Débora Soledad Torino, progenitora de la menor, por su cooperación sin la cual Ramón Alberto Torino, no habría podido cometer el delito descripto; consistiendo la misma en entregar a la menor como ofrenda en los rituales de umbanda que practicaban.

Asimismo, en el período comprendido durante el transcurso del año 2018, aproximadamente, en el interior de la vivienda mencionada, Ramón Alberto Torino abusó sexualmente en forma reiterada y mediante la utilización de amenazas, de su nieta X, en sus 14 años de edad, accediéndola carnalmente en reiteradas oportunidades, siendo parte en la ejecución del hecho Débora Soledad Torino, progenitora de la menor, por su cooperación sin la cual el co imputado, no habría podido cometer el delito descripto, consistiendo la misma en entregar a la menor como ofrenda en los rituales umbanda que practicaban.

1. Declaración testimonial de la niña XX (fs. 67/68 de fecha 06 de diciembre de 2018), quien relató que vivía junto a su madre y hermanos en una casa que estaba al lado de la que residían su abuelo Ramón Torino y abuela Mirta. Que su abuelo cuando venía a dormir, ella y su hermana se iban a dormir con la abuela, describiendo a su abuelo como un «sacerdote umbanda, dice que hace macumba» Recordó que en una oportunidad fueron a dormir a la casa de su tía, en la ciudad de La Plata, que estaba desocupada, y su madre durmió en la misma habitación con su abuelo, que en ese momento le dijo que «por nada en el mundo abra la puerta del dormitorio» y cuando volvieron a Varela, su madre le contó que era la mujer del abuelo, pero que la abuela no se tenía que enterar porque la mataría.

Que cuando cumplió catorce años, su madre, Débora Soledad Torino, le dijo que tenía que comenzar con los rituales para ayudar a su abuelo y a ella. Por eso, tuvo que acostarse, desnuda y compartir la cama con su madre y abuelo, quienes le exhibían videos, algunos que se filmaba su abuelo cuando se bañaba con la cortina del baño corrida y otros pornográficos, para aprender le decían, «sino le iban a hacer cualquier cosa en la calle».

Que en el mes de junio del año 2016, cuando tenía catorce años, mantuvo con su abuelo, obligada por su madre, su primera relación sexual, recordando que en tres oportunidades sucedieron esos hechos, que después se negó y su madre se enojaba, diciéndole «sos igual que la mierda de tu padre». En agosto de 2016 se escapó del lugar a la casa de una amiga, luego fue a vivir con su padre pero tuvo que esperar meses para poder contárselo. Recordó que una sola vez habló con su madre, quien la trató como «una puta» por haberse ido. Que por dichos de su hermana, sabe que Camila padeció los mismos hechos antes relatados, que cuando su madre le dijo que se prepare porque tendría un segundo encuentro sexual con su abuelo, su hermana decidió contarlo en la escuela y fue cuando fueron a buscarla con su papá y comenzaron a vivir los tres juntos. Que su mamá se quedó con sus otros hermanos y que ella piensa que la hermanita (3 años), «es hija de mi abuelo», porque su madre le contó que era hija de un Pai, y el único Pai, es su abuelo.

2. Declaración testimonial bajo la modalidad de Cámara Gesell X de fecha 19 de diciembre de 2018 de la que extraigo que la niña de 14 años, contó que su madre y abuelo la obligaban a hacer «cosas feas, trabajaban con el cuerpo», primero le compraban ropa, luego le dijeron que duerma con ellos a la noche, la obligaban a permanecer en ropa interior con ellos, que su madre «hizo que esté con mi abuelo, mi abuelo me abusó». Que a XX le había pasado lo mismo; «mi mamá me había dicho que si yo hablaba con alguien de todo lo que pasaba ahí adentro, ella me iba a matar, vos hablas y yo te mato».

Que en una ocasión se fue a dormir con su hermana y escuchó que su madre y abuelo tenían relaciones sexuales. Que su abuelo se llama Ramón Alberto Torino, «me abusaron una vez sola, pero lo otro una banda de veces, me obligaban a andar en ropa interior, y a veces me tocaban cuando yo estaba durmiendo, mi mamá me agarraba de los pelos, me tiraba a la cama, cuando yo no quería hacer nada, me decía si no haces con tu abuelo, no vas a ver más a tus hermanos, hablas y te mato», «cuando yo no quería hacer nada, no quiero le decía, no creo, ella me decía vas a creer», «yo me cortaba toda, tenía miedo, me encerraba, mi mamá me quería regalar, me obligó a hacer muchas cosas. «con XX tengo 5 hermanos y tengo miedo que les pase algo a ellos también, mi hermanita es hija de mi abuelo…».

Luis Fernando Mujica Albornoz padre de las niñas instó la acción penal por ambas, relató los mismos hechos que las víctimas y los contextualizó como una ofrenda en la religión umbanda que practicaban los acusados para progresar. Que dio razón de sus dichos en los trece años de relación de pareja que mantuvo con la detenida, con quien tiene tres hijas y dos hijos y por los dichos de su hija XX, quien el 26 de noviembre del año 2018, le contó los hechos denunciados, luego de recibir un llamado telefónico del director de la escuela donde asistía la niña, que lo alertaba de lo que padecía su hija. Contó los abusos en similares términos que sus hijas y agregó que las casas de los abuelos y de la madre de sus hijas estaban divididas sólo por chapas, por lo que se pasaban fácilmente.

Que en el momento que consideró oportuno, Ramón Alberto Torino, se declaró inocente y para sostener esa afirmación, dijo que sus nietas querían ir a bailar, tener celulares, zapatillas, ropa de marca y que la madre no se lo permitía y por ese motivo los acusaban. Que practicaba la religión de los padres africanos y sólo atendía vecinos en su vivienda, negando rituales.

Por su parte, la detenida Débora Soledad Torino, negó la ocurrencia de los hechos acusados y sostuvo que «no tiene religión». En esa senda contó que denunció al padre de las niñas por violencia de género y como tenían miedo, sus hijas dormían con la abuela en la misma habitación, en otra casa. Que coincidió con su padre, en afirmar que el consorte de causa profesaba una religión africana, diferente a la Umbanda, que ayudaba a la gente que le pedía trabajo.