Así lo afirmó el Doctor en Economía y primer candidato a Diputado Nacional por el espacio “Avanza Libertad” en relación al modelo de sustitución de importaciones

El Doctor en Economía y precandidato a primer Diputado Nacional por el espacio político “Avanza Libertad”, José Luis Espert, dialogó esta mañana con el programa radial “Aire Bonaerense” emitido por “Classique”. En la entrevista ahondó en el modelo de sustitución de importaciones que lleva adelante la Argentina. En este marco, señaló: “Acá hay que detonar una suerte de muro de Berlín que le impide crecer a la Argentina. No es cuestión de bajar impuestos a la PYME nada más. Hay que (…) tirar a la basura a la sustitución de importaciones o el proteccionismo industrial”.

“Yo creo que somos la única opción para que la Argentina empiece a torcer este rumbo con tendencia miserable que tiene. Miserable porque no para de generar pobres, villas miseria, miserable porque tiene un mercado laboral cada vez más en negro, con empresarios que no tienen ganas de contratar. Hace treinta años que digo exactamente lo mismo, que Argentina está equivocada en lo que está haciendo y mi diagnóstico no es erróneo. Estoy convencido de que la Argentina tiene futuro, tiene una esperanza, pero tiene que hacer otra cosa”, afirmó Espert.

Al respecto, añadió que “ya hay un sistema que funciona generando marginalidad, pobres e inseguridad. Hay un sistema que necesita de eso. Acá hay gente que se enriquece muchísimo generando pobreza e indigencia y dentro de ese sistema –por eso es tan difícil romperlo-, no solo tiene décadas, sino por lo menos medio siglo pero además tiene un grupo de empresarios muy prebendario, poquitos, pero muy poderosos, la clase política es un verdadero desastre la que tenemos por eso la bronca que tiene la gente por eso en las recorridas lo que me llevo es la bronca de la gente (…) y también la clase sindical que más que defender a sus trabajadores, son sindigarcas o son presidentes de clubes, dueños de radios o dueños de medios ”.

Como alternativa a la crisis económica a la que se enfrenta el país aseveró que “Lo que hay que hacer en concreto acá, es muchísimo. Acá hay que detonar una suerte de muro de Berlín que le impide crecer a la Argentina. No es cuestión de bajar impuestos a la PYME nada más. Hay que (…) tirar a la basura a la sustitución de importaciones o el proteccionismo industrial. Este buzón, este pescado podrido que nos han vendido que, si usted no brinda a la industria argentina la competencia extranjera, no hay trabajo, no hay industria, no hay empleo, no hay salario digno, es todo mentira. El mundo que prospera (…) es la empresa que compite con el mundo”.

Sin embargo, destacó: “Nadie en su sano juicio, mucho menos yo que soy economista y que conozco el tema, quiere industricidio. Que es lo primero que sale del tipo Martínez de Hoz y Ménem. Hay maneras mucho más civilizadas de proteger a la industria de la competencia extranjera que no sea blindarla. La manera más civilizada de protegerlo es achicar el estado para que se puedan bajar impuestos porque la gente no da más de pagarlos. En el achicamiento del Estado usted tiene que dejar de lado a los beneficiarios de planes y a los Jubilados”.

“Después uno tiene una superestructura estatal gigantesca de la cual viven punteros, ñoquis, chantas y de lo que son, una estafa y después son algún empleado público. Por supuesto que se necesitan Fuerzas Armadas, seguridad, diplomáticos, jueces, eso hay que remunerarlo bien y si sobra, hay que bajar impuestos. Los que pagan impuestos no son extraterrestres, es gente de laburo, comerciantes, tintoreros, carpinteros, zapateros que no dan más con el impuesto. La tercera cosa, con esta legislación laboral que tenemos, arcaica, vieja y que por si fuera poco ha generado señores feudales de los sindicalistas. Estamos hablando de un edificio de leyes laborales”, concluyó.