Paulo Luzenvich, presidente de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina, contó el dificil momento que atraviesa el sector por la pandemia 

Esta semana se conoció el dato de que el 70% de hoteleros y gastronómicos prevén el cierre de sus empresas por la situación en la que se encuentran producto de la pandemia de coronavirus. En busca de esclarecer y detallar el panorama, Paulo Luzenvich, presidente de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA), habló en AIRE BONAERENSE.

“Nosotros veníamos trabajando en distintos observatorios que tienen que ver con la actividad e hicimos una encuesta a lo largo de todo el país”, comenzó explicando. Al mismo tiempo diferenció ambos sectores que se engloban en FEHGRA.

“Hemos detectado que el 65% de la hotelería de todo el país tiene previsto, si la cosa continúa y no se dan las ayudas necesarias en no más de dos meses, están en riesgo enorme de cierre, con cero posibilidades de poder reactivarse”, expresó.

Luego agregó que “el 75% de la gastronomía está en la misma sintonía” y que ésta “se ve más perjudicada porque ahí tenemos más peso del alquiler en su estructura de costos y eso también está siendo un problema muy grande”.

Con respecto al momento que atraviesa el sector, Luzenvich dijo que “venimos tratando de hacer visualizar la situación distintiva y particular que tiene la actividad, que no se puede stockear y está realmente golpeada, no sólo en Argentina, sino en todo el mundo y con pocas vistas de recuperación pronto incluso una vez terminado el aislamiento”.

Luego agregó que “estamos solicitando una serie de medidas y de ajustes que sirvan para la contención de un sector que es muy importante para la economía de Argentina, no sólo por las divisas que genera, sino también por la mano de obra que emplea”.

A su vez, remarcó que la actividad “fue a lo largo de todas las crisis que tuvo la Argentina, un sector que fue siempre pilar para el despegue y el desarrollo económico de los distintos pueblos, y en este momento vemos que está realmente muy en riesgo, y las medidas que se están dando no alcanzan”. Y agregó “hay muchísimas pymes familiares a lo largo y ancho del país que están teniendo problemas económicos y necesitamos contenerlos”.

Con respecto al ATP, Luzenvich expresó que “nosotros tuvimos una disparidad muy grande en el mes de abril que realmente llegó a muy poca gente, en mayo se corrigió bastante, más allá de que todavía quedó un porcentaje de gente que no fue cubierta”.

Sin embargo, destacó que “esto cubre una parte de los costos de los sueldos y realmente, después de tres meses sin facturar, ya no hay más donde seguir buscando. Las líneas de crédito que se habían dado muchos las tomaron pero llegamos a julio donde tenemos que empezar a pagar los créditos y todavía seguimos sin poder trabajar”.

Finalmente, detalló que “estamos pidiendo la reprogramación de esas líneas de crédito y poder incrementar el alcance universal del ATP para toda la actividad. Estamos pidiendo la eximisión de los impuestos en este período, y el diferimiento de los servicios, que las distribuidoras están facturando sobre estimado de consumo como si los sectores estuviesen funcionando y están acumulando una deuda por consumos no realizados que son importantes y ponen en riesgo el futuro de la actividad”.