De cara a las ya cercanas elecciones lo afirmó el politólogo y director de la consultora MYR asociados

 

En el marco de la campaña electoral y de cara a las venideras elecciones, Gustavo Marangoni deslizó a “Aire Bonaerense” emitido por radio “Classique” que hay un gran porcentaje de electores que aún no decidieron su voto o si van a acercarse a votar. Lo cual dice mucho del actual escenario político.

“Hay una creciente franja de la sociedad para la que todavía resulta muy lejana la decisión de ir a votar. Esto de alguna manera obliga a ecualizar bien el accionar del candidato para con el votante. Sobre todo, porque los que votan últimos son los que deciden de alguna manera la elección. Ahí creo que hay que ver qué tipo de votante es ese, si un votante indiferente y enojado, indiferente y apático, indiferente con ganas de creer”, afirmó Marangoni.

Respecto a los motivos que estimulan la previsión de que hay una gran porción del electorado que no va a concurrir a votar aseveró que “cuando votó poca gente en Misiones y luego en Río Cuarto, y hasta en Jujuy y algunos decían que era la pandemia y que no se podía explicar el comportamiento. En un marco de mayor circulación, también se sumó Salta. Los indicadores siguen siendo altos, por lo tanto, una golondrina no hace verano, pero ya cuatro nos permiten sospechar que algo está pasando”.

En cuanto al porcentaje de votantes indecisos el analista político destacó que “hay un 25 por ciento. Hay que ver como se reparte. No quiere decir que ese 25% se vaya para un lado o para el otro. Muchas veces un criterio metodológico es distribuirlo de manera pareja a como están para los que ya decidieron. Lo cual no suele ser exacto, sobre todo cuando no sabes el nivel de participación”.

Por otro lado, y en lo que refiere al Olivos Gate, Marangoni aseguró “El tema del Olivos Gate hace semanas que está en la opinión pública. Todos hemos visto y presenciado cuando estamos haciendo la compra en el supermercado, cuando estamos con amigos que no son de la política sacan el tema. Algún nivel de costo hay, no me atrevo a mensurarlo”.

En este marco aseguró que “la oposición está dándole a full. La idea de hacer una campaña muy liviana, con pasos de baile, con los mechones de pelo que estaba pensada así desde antes. Pero ahora que llegó el Olivos Gate es como que la oposición dice, ¿para qué vamos a plantear cosas más profundas? Que el oficialismo lidie con sus errores no forzados y nosotros mientras más descafeinada la cosa, mejor”.