En la mañana de Aire Bonaerense charlamos con Arnaldo Dubin, médico intensivista y profesor investigador de la Universidad Nacional de La Plata sobre el colapso sanitario que se observa a nivel nacional y el negacionismo de algunos sectores.

Sectores que se oponen a las medidas sanitarias

“Estamos pasando momentos de zozobra extrema, hay algunas cifras oficiales particularmente en la Ciudad de Buenos Aires, que a nosotros nos despierta la impresión de que existen mundos paralelos, sobre todo cuando el jefe de gobierno planteaba  que la ocupación en el sector público del 78% y en el privado el 83% en CABA. Yo no tengo ninguna duda en calificar que estamos en una situación de colapso sanitario” expresó Dubin.

Colapso sanitario y mortalidad

“El colapso es una situación en que los sistemas hospitalarios están desbordados por la insuficiencia de los recursos físicos, tecnológicos, humanos y de insumos para afrontar las demandas de una realidad epidemiológica que es muy angustiante, y la consecuencia inmediata del colapso es el abrupto aumento en la mortalidad” agregó el médico.

“En ese sentido tengo que decir que la provincia de Buenos Aires comunico hace pocos días que la mortalidad en la terapia intensiva es del 67%, son valores altísimos, inaceptables, que no son otra cosa que la situación de brutal tensión que tiene el sistema sanitario” aseguró el profesional.

Situación de recursos humanos y edilicios

“En estos momentos los pacientes pasan varias horas deambulando en ambulancias o esperando en su casa antes de poder ser internados, no ya en terapia sino en sala. Estamos ventilando mecánicamente en áreas que no son de terapia intensiva, en guardias, Shockrooms, en salas precariamente acondicionadas, incluso con personal que no está entrenado en esto”, expresó Dubin.

Estamos en un proceso de agotamiento terminal, somos pocos profesionales, estamos diezmados por la enfermedad, tenemos malas condiciones de trabajo, y sueldos insuficientes, la sobrecarga gigantesca de trabajo al que estamos sometidos nos pone en una condición de fatiga terminal, y esto impacta directamente en la atención de los pacientes, y en la mortalidad de los mismos” completaba el médico.

Además agregó que “Estamos en una situación epidemiológica que está desbordada, quizás en los últimos días hubo una estabilización en los casos producto de las restricciones, pero esto no alcanza, piense que en la ciudad de Buenos Aires hay cerca de 2800 casos diarios, de esos el 5% 140 pacientes van a necesitar terapia intensiva cada día”.

“La velocidad de ingreso es mucho más rápida que la velocidad de alta, ya que tienen un tiempo medio de 2 o 3 semanas. Por esto, esta situación de colapso se va a ir agravando, por eso la necesidad de ser respetuoso, yo llamo no solamente a las responsabilidades  individuales, sino a las de los gobiernos, sobre todo a los que se oponen a las medidas  implementadas” aseguró.

“Estoy muy preocupado porque veo que no hay controles, en La Plata y en CABA seguimos viendo gente en el interior de los bares, y esto es brutal” finalizó Dubin.

Cepas

“Lo que conocemos de las nuevas variantes del virus es que tienen una contagiosidad mucho mayor, no hay ninguna evidencia definida sobre que sean más agresivas. Lo que sucede es que con este nivel de contagios, el sistema está saturado y en condiciones de saturación ya no podemos trabajar bien y es predecible que la mortalidad vaya aumentando”, explicó el médico.

Elección de atención por saturación

“Ante la necesidad de elegir a quienes atender ante la falta de recursos, el profesional aseguró que “en esta situación es cada vez más verosímil, vamos a tener que elegir a que paciente  tratar, esto es extremadamente desafiante, es lo que no queremos que ocurra pero es lo que la realidad nos está imponiendo” explicó Dubin.

“En ese sentido, hay protocolos,  recomendaciones del ministerio, hay un consenso realizado entre diferentes sociedades científicas, y fundamentalmente, estas guías tratan de dirigir los recursos a los pacientes que tienen posibilidad de recuperarse y evitar usar los  escasos recursos en personas que no tienen posibilidades casi de superar la enfermedad” aseguró el profesional.

Nuevo rango etario y la segunda ola

“Nosotros siempre enfatizamos que aun gente joven y sana podía enfermarse y morir, lo que es cierto es que en este momento hay menos pacientes añosos, lamentablemente no tenemos estadísticas fuertes que permitan sostener esa impresión, y esto es cotidiano, hay mucha gente joven en UTI” confirmó el especialista.

Terapias y recursos humanos

“La falta de recursos humanos es el cuello de botella del sistema, es la principal limitante que hay en este momento, porque a diferencia de los recursos físicos y tecnológicos, los intensivistas no se pueden comprar ni conseguir de un momento a otro, la formación requiere 4 años”, expresó Dubin.

Además agregó que “estamos en una situación verdaderamente dramática, estamos en caída libre en una catástrofe sanitaria sin precedentes, con más de 63 mil muertos que tenemos yo creo que ante un sistema sanitario desbordado y un número de casos que sigue siendo muy alto”.

Restricciones

Hubiera sido muy deseable para bajar de forma muy contundente ese número de contagios medidas muy estrictas, tal vez reservando actividades económicas y esenciales, y al mismo tiempo con apoyo económico a los sectores más postergados de la sociedad que son los que más lo sufren, aseguró el médico.

“En este país existe gente que es responsable de la situación económica  que estamos viviendo en este momento, y esa gente ahora tiene que hacer el esfuerzo para apoyar a los sectores más postergados”, finalizó.