Se trata de la Clínica San Andrés de Tres de Febrero. Los empleados cortaron General Paz y San Martín. Son 144 trabajadores quedaron en la calle y ahora piden la intervención del Estado.

“No cobramos desde diciembre, muchos alquilamos y la situación es desesperante”, comentaron a LaNoticia1.com. La clínica atendía casos de coronavirus y contaba con 12 respiradores.

Trabajadores de la Clínica San Andrés de Tres de Febrero se movilizan esta mañana y encabezan un corte de tránsito en General Paz y Avenida San Martín. La medida es rechazo al cierre de la institución en medio de la pandemia por coronavirus, lo que calificaron como “un crimen social”. La clínica atendía a 18.000 afiliados del PAMI, que ahora deambulan por lugares distantes de otros distritos buscando que los asistan. Adicionalmente han dejado a 144 trabajadores de la salud en la calle.

“El conflicto llegó a raíz de la muerte del dueño de la clínica y desde enero que asumieron sus hijos entraron en conflicto con una hermana. Por la falta de acuerdo entre ellos nos dejaron abandonados, pese a tener la clínica toda montada y disponer del personal y la aparotología para seguir trabajando”, explicó Myrian López, una de las delegadas, quien además lamentó: “Hemos dejado petitorios en Nación y en Provincia y no tuvimos respuestas de nadie”.

“Somos 144 empleados que quedamos sin trabajo, sin despidos, sin pedido de quiebra y sin pacientes. Abandonados totalmente. La desesperación las familias que quedaron en la calle es terrible y más en este momento. Desde diciembre que no cobramos sueldos ni aguinaldo y hay mucha gente que alquila que ya está muy endeudada”, repasó López, que en ese contextó agregó: “La desesperación es total y más en este momento donde conseguir trabajo es imposible”.

La empleada también advirtió por la situación de los 18 mil afiliados de PAMI que quedaron sin cobertura: “Los abuelos están perdidos y desesperados porque sin contar con recursos ni movilidad los mandan a clínicas de otros municipios más alejados, que ya están colapsadas por la pandemia”. En ese marco, reclamó la estatización de la clínica para que los miles de jubilados recuperen la atención. “Todo esto les genera una preocupación extra en medio de la pandemia”, graficó.

“La gravedad del cierre se agrava viendo que el proceso vacunatorio es lentísimo, la falta de vacunas”, comentó López. “La clínica está totalmente equipada. Hay laboratorio, tomógrafo de última generación, una terapia intensiva con 12 respiradores y 90 camas para atender casos de covid. Durante la pandemia trabajamos a full en primera línea y ahora en medio de la segunda ola la clínica cierra sus puertas. Yo todavía no lo puedo creer”, concluyó.

Fuente: La noticia 1.