El intendente massista, Javier Gastón, autorizó a vacunar a miembros de su gabinete irregularmente anotandolos como “personal de salud

La historia en torno al plan de vacunación del intendente de Chascomús, Javier Gastón, entre funcionarios vacunados por fuera del decreto nacional, planillas falsificadas, fraude, amenazas y desmentidas, concluyó cuando se conoció el resultado de las PASO donde el oficialismo perdió por algo más de 27 puntos de diferencia.

El conflicto en torno a las vacunas explotó el 2 de junio de este año, cuando REALPOLITIK aseguró que el intendente autorizó la vacunación a miembros de su gabinete en forma irregular. 

En contraste, en el resto del país apenas se vacunaba a los mayores de 60 años, que recibían sólo una dosis, en Chascomús los allegados al jefe comunal, que tenían todos entre 35 y 53 años, ya habían accedido a las dos dosis de Sputnik V.

Luego de que se diera a conocer esta información, un allegado al secretario de Gobierno, Cipriano Pérez del Cerro, Lucio Plorutti Dormal, elevó numerosas amenazas tanto al mencionado medio como a su director.

Mientras la gestión daba excusas al respecto, a inicios de junio falleció Graciela Teresita Antonia Mateos, la madre de 83 años de Pérez del Cerro. Mientras su hijo había recibido la vacuna VIP, ella murió después de contagiarse de coronavirus mientras esperaba la segunda dosis.

Actualmente, se pudo confirmar a través de las planillas del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA) que, al menos Pérez del Cerro; el secretario de Hacienda, Facundo Alfonsín; el director de Deportes, Pablo Francese; y el asistente privado del intendente, Claudio Ortega, recibieron las vacunas contra el COVID-19 anotandose como “personal de salud”.

Ante las acusaciones, los funcionarios aseguraron haber sido vacunados por ser “personal estratégico“. Las pruebas demuestran que mintieron y se vacunaron ellos antes y el resultado de las elecciones demuestra el fin de ciclo para la gestión.