La propuesta fue incluida para su análisis en la agenda de las reuniones de la Comisión del Sistema Bancario y de la Comisión de Prevención de Lavado de Dinero y Financiamiento de Terrorismo, y en la agenda de la Coordinación Nacional de SGT-4, que se tratará el 4 de octubre

El Mercosur, en los próximos días, tratará un proyecto que “deja a la Argentina en una mala posición” según los especialistas, teniendo en cuenta que las restricciones cambiarias que actualmente rigen en el país van en contra de la iniciativa que se busca aprobar. 

De acuerdo a  La Nación, la Comisión Internacional de Asociaciones No Bancarias de Transferencias de Monedas, Empresas de Servicios Financieros, Casas, Agencias y Corredoras de Cambio del Mercosur (CIASEFIM) presentó ante la SGT-4, conocido como el Mercosur Financiero, una propuesta para que se cumplan una serie de “objetivos financieros”.

El fin último es perfeccionar y armonizar la regulación financiera, aumentar la transparencia, preservar la competencia y eliminar las medidas que restringen el comercio de servicios financieros en el Mercosur, que son exactamente los objetivos directos del Mercosur Financiero/SGT-4”, afirmó Mario Mochetti, vicepresidente de la CIASEFIM y presidente de la Cámara Argentina de Casas y Agencias de Cambio (CADECAC).

Según confirmaron distintas fuentes a La Nación, la propuesta fue incluida para su análisis en la agenda de las reuniones de la Comisión del Sistema Bancario y de la Comisión de Prevención de Lavado de Dinero y Financiamiento de Terrorismo, y en la agenda de la Coordinación Nacional de SGT-4, que se tratará el 4 de octubre.

En el proyecto se menciona una serie de recomendaciones a ser adoptadas por los países del bloque, para “perfeccionar” las normas para la preservación de la competencia en el mercado financiero del Mercosur: se propone que no se reduzca la  competitividad entre los miembros del mercado cambiario, que se prevenga la “exclusión financiera” que perjudica a pequeños y medianos consumidores, así como también evitar el desplazamiento de las operaciones al mercado informal.

Otro de sus puntos está orientado a la reducción del riesgo sistémico a raíz del hecho de que las cuentas bancarias de referencia se mantengan en unas pocas entidades, mitigar la ocurrencia de “de-risking”, alinear el Mercosur a las mejores prácticas internacionales y que las entidades representadas por la CIASEFIM puedan seguir desarrollando sus negocios.

Y el último objetivo, es a modo de crítica directa para la Argentina, considerando que, en diciembre pasado, el Banco Central (BCRA) aprobó que las casas de cambio oficiales abran sus puertas tras estar meses cerradas por la pandemia, aunque  prohibió la venta de otras divisas que no sean moneda fronteriza, lo que produjo “el consecuente cierre de locales y aumento de mano de obra desocupada”. 

A ello se le suma el súper-cepo cambiario, a lo que el vicepresidente de la CIASEFIM aseguró que la Argentina tiene “muchas cosas por revisar”. “Somos el único país que tiene un mercado cambiario con tremenda rigidez. No solo con los pequeños inversores, sino también con las grandes empresas que cuando tienen vencimientos con acreedores del exterior tienen que pedirle al Banco Central y hasta les han restringido el acceso a las divisas para el cumplimiento de esas obligaciones”, reflexionó el especialista en negocios internacionales, Marcelo Elizondo.

La CIASEFIM está conformada por la Cámara Argentina de Casas y Agencias de Cambio (Cadecac), la Associação Brasileira de Câmbio (Abracam), la Asociación de Casas de Cambio del Paraguay (ACCP) y la Cámara de Empresas de Servicios Financieros del Uruguay (Cesfur). Las entidades se aglomeraron en 2016, cuando descubrieron que tenían dificultades para acceder a los servicios de corresponsalía en los Estados Unidos y, no obtenían la debida  atención o el acceso restringido por parte de la banca local de cada país.

Hay ruido dentro del Mercosur en relación con el comportamiento de la Argentina, que es contradictorio con los demás países”, afirmó Elizondo. El ministro de Turismo de Brasil, Gilson Machado Neto, a comienzos de septiembre, se refirió al impuesto PAIS del 30% que se aplica sobre las compras en moneda extranjera y lo tildó como “no democrático”. Y añadió que: se está estudiando el cobro de ese impuesto a los brasileños que van a la Argentina, lo que beneficiaría a Chile, Paraguay y Uruguay.

En el Tratado de Asunción, que dio origen al Mercosur, los países miembros se comprometieron a eliminar los gravámenes y restricciones aplicadas en el comercio recíproco y “La Argentina, en materia cambiaria y financiera, viola el tratado”, agregó  Elizondo.

Para que la propuesta sea aprobada tiene que contar con la aprobación de todos los países del bloque y si Argentina la rechaza, sería el único país en contra. En cambio, si acepta las recomendaciones y se aprueba, “no las va a cumplir porque tenemos prácticas distintas”.

¿Cómo es posible que no cumpla con las normas vigentes o incluso pueda firmar cosas que no va a cumplir? Ocurre regularmente, la Argentina tiene ocho default de deuda pública, que generalmente ocurrieron poco después de haberse comprometido con el pago. En las relaciones internacionales, los países no suelen acudir a los organismos a pedir sanción porque privilegian no tener conflicto a ganar una controversia. La sanción no es por vía judicial, sino en reputación y pérdida de confianza”, finalizó Elizondo.