El Congreso de la Nación ultima detalles para sesionar por primera vez de manera virtual. A modo de prevención, debido al avance del coronavirus, los legisladores tendrán que adaptarse al nuevo mecanismo. Mientras se terminan de revisar los aspectos tecnológicos, este martes se reunirá el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, junto a los jefes de los distintos bloques e interbloques para definir el temario de la primera sesión a distancia, que podría llevarse a cabo el próximo jueves, y que incluirá proyectos destinados a mitigar el impacto de la pandemia.

En diálogo con AIRE BONAERENSE, el diputado Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad (FIT-U), Nicolás del caño, manifestó que desde el comienzo de la situación de emergencia de la pandemia “hemos sostenido la necesidad de que el Congreso funcione, tomando todos los recaudos necesarios para poder hacerlo. Planteamos también que era factible hacer la sesión en otro lugar, porque no alcanzaba el recinto para el distanciamiento apropiado”.

En ese sentido, explicó que desde los bloque mayoritarios “no tuvimos ninguna respuestas” ante ese pedido y el Congreso tendrá una esta sesión mixta, donde van a participarán de forma presencial los presidentes del bloque y alguno diputados y, otros, de forma remota.

Del Caño manifestó que esta propuesta “llegó tarde” y cree que “no hay claridad de lo que se va a plantear como temario primordial”.

En cuanto al tratamiento de distintos proyectos, el diputado sostiene que es importante que se debata el impuesto a las grandes fortunas, una propuesta que fue presentada por la Izquierda y que plantea que todo lo recaudado de ese impuesto sea destinado a los “los y las trabajadores” que se vieron afectados durante la crisis por la pandemia del coronavirus.

También criticó fuertemente el acuerdo que se firmó entre la CGT y la Unión Industrial Argentina, que establece la reducción de un 25% para los trabajadores que hayan sido suspendidos, y sostuvo que “es una vergüenza”.

Pero además cuestionó el comentario del presidente Alberto Fernández. “Ayer, señaló que es histórico el acuerdo, y lo único que tiene de histórico es que, de un día para el otro, se redujeron los salarios en un mismo porcentaje que lo redujo el gobierno de Macri en 4 años”, aseveró y agregó que “esto va a afectar a 1 millón 200 mil trabajadores de manera directa. Pero hay que sumarle las rebajas salariales que ya se venían haciendo por afuera, como por ejemplo en las empresas de comidas rápidas”.

En ese contexto, Del Caño recordó que habían presentado un proyecto para debatir y prohibir los despidos durante lo que resta del año, ya que el decreto de necesidad y urgencia presidencial termina en 60 días y “muchas empresas no lo cumplen”.

Por otro lado, “planteamos el impuesto a las grandes fortunas, para otorgar el salario de 30 mil pesos para trabajadores que se han quedado sin ingresos, y un aumento 13 veces del presupuesto de emergencia abocado a la pandemia del COVID-19”.

Esto último tiene que ver con que “la Argentina tiene un gran porcentaje de trabajadores de la salud infectados con coronavirus y muchos de ellos denuncian la falta de insumos”. Además, contó que “se han reducido también el salario de los profesionales de la salud en el sector privado”.

En cuanto a los despidos en todos los sectores, desde el Frente de Izquierda han presentado un proyecto para que “las empresas que bajen salarios y despidan empleados, sean sancionadas”.

“Si utilizamos a los intereses de los grandes empresarios, las ganancias de los bancos y grandes terratenientes, podemos establecer medidas excepcionales para los sectores vulnerables”, manifestó.

Retomando la actividad que se llevará a cabo este jueves en el recinto, Del Caño sostiene que “hay muchos trabajadores que hacen tareas esenciales y que nunca dejaron de ir a trabajar. Siempre hemos cuestionado los privilegios de una casta política que cobra muy por arriba de lo que gana un trabajador, y encima ponen esta justificación de que no se podía sesionar”.

“Lo que intentamos ahora es que en el Congreso se discutan medidas que el Gobierno no han tomado. Que se deje de lado esa dicotomia que planteó Alberto Fernandez de elegir entre la economía y la salud”, explicó el diputado y opinó que esa postura “está mal” porque “si uno lo que hace es salvaguardar los intereses de los grandes grupos económicos, vamos a llegar a un empobrecimiento generalizado”.

“Y con esto no pedimos, como lo hicieron los empresarios, que hay que salir a trabajar sin ningún resguardo de la cuarentena, porque necesitaríamos testeos masivos y muchos más insumos. Lo que hay que hacer es repartir las horas de trabajo entre los que están ocupados y los desocupados, ya que no puede ser que un trabajador esté 12 horas afuera trabajando”.

Del Caño recordó que, de la crisis económica de la que ya veníamos, “ahora la situación empeoró. Encima, las medidas que se toman desde el Ejecutivo no benefician a las grandes mayorías, sino que afecta a lo sectores mas vulnerables”.

También le pegó a Guzmán al contar que durante una reunión de comisión que mantuvieron con el ministro de Economía de la Nación, donde se planteó la idea de declarar de necesidad pública a la salud privada, “al día siguiente se reunió con miembros de laboratorios y el lobby lo hizo retroceder en menos de un día”.

“No les tocaron un peso a este sector y a los trabajadores le bajaron el salario un 25%”, sostuvo.

Y concluyó: “esperamos que se pueda discutir el impuesto a las grandes fortunas, ya que siempre han ganado fortunas a costa de los trabajadores”.