El animal se encontraba a la altura de Punta Mingo, y provocó casi instantáneamente que los veraneantes en ese sector empezaran a tomar fotos y videos.

Según indicaron los expertos, en estos casos, hay que evitar acercarse a menos de 10 metros del lobo marino y dar aviso a las autoridades más cercanas, como los guardaparques.

Agregaron además, que estos animales salen a la arena a descansar, después de cazar en el mar y que se debe evitar molestarlos, porque se está cometiendo un delito al infringir la Ley 10.907 de Parques y Reservas bonaerenses.