Los vecinos del sur del conurbano están preocupados por una seguidilla de robos que ocurrieron en las últimas horas. Con ametralladoras, los delincuentes asaltaron tres locales gastronómicos en Lanús, y con la misma modalidad atacaron en Wilde.

Este último hecho ocurrió el domingo a la tarde en el comercio ubicado sobre avenida Las Flores al 100, esquina Moreno, en pleno centro de la ciudad. Allí, varios clientes fueron a tomar un café al “Bar 1890” y por protocolo se sentaron en la vereda. Había unas ocho personas cuando fueron sorprendidas por cuatro delincuentes fuertemente armados que bajaron de un auto celeste metalizado.

Los ladrones, a punta de pistola, recorrieron mesa por mesa amenazando a sus víctimas quienes por miedo levantaron las manos. Les robaron todas sus pertenencias, y a dos de ellas las tiraron al piso y las golpearon. Después de sembrar terror, se subieron al auto que los esperaba en la vereda de enfrente y escaparon.

Con la misma modalidad robaron en Lanús

Con armas cortas y largas, entre ellas una ametralladora, delincuentes asaltaron tres locales gastronómicos y, por la modalidad con la que actuaron, desde el municipio sospechan de la participación policial.

A los delincuentes no les importó la cantidad de clientes que había adentro. Dieron golpes relámpago frente a una cantidad importante de testigos en locales de Pizza Hot, The Corner y Kick Off.

“Nos llama poderosamente la atención la forma que empuñan (las armas) y el desplazamiento al caminar, nos llama bastante la atención, es una forma que uno ha visto varias veces en escuelas de Policía”, expresó en TN el jefe de Gabinete y secretario de Seguridad de Lanús, Diego Kravetz.

Estos no fueron los dos únicos hechos de inseguridad que ocurrieron en las últimas horas. En Villa Celina, una familia fue víctima de un grupo de delincuentes armados que, sin conformarse con lo que habían logrado robarles, atacaron segundos después a una mujer que iba en su camioneta al mecánico.

Todo empezó frente a un kiosco ubicado sobre la calle Giribone entre Barros Pazos y Chilavert, en donde una familia se había detenido a comprar helado. Los delincuentes aparecieron en ese momento, a bordo de autos de alta gama y todos armados. Después de amenazar al comerciante para que no interviniera, se acercaron directamente a la mujer que esperaba en el auto a su marido y le apuntaron a la cabeza del bebé que llevaba en brazos.