El israelí fue considerado totalmente consciente de lo que hacía al momento de cometer los horrendos crímenes.

Un tribunal popular de Mendoza declaró culpable al israelí Nicolás Giled Pereg y la jueza lo condenó a prisión perpetua por los crímenes de su madre Pyhria Saroussy y su tía Lily Pereg. El fiscal Fernando Guzzo le había pedido al jurado que declarase culpable al imputado por ambos homicidios, al considerar que cometió un “asesinato despiadado” con “plena conciencia de la criminalidad de sus actos”.

En tanto, la defensa del hombre que se cree gato había solicitado que lo declarasen inocente, y para ello se basaron en la pericia de psicólogos y psiquiatras que determinaron que padece parafrenia y, por lo tanto, debía ser considerado inimputable.

Tras escuchar los alegatos, el acusado hizo uso de sus últimas palabras y dijo: “A mí me están culpando a la fuerza. Intentan decir que hice cosas que yo no hice. Buscaron la forma de acusarme de la desaparición (de mi madre y mi tía) por eso me hicieron los allanamientos y me secuestraron las armas”.

Luego, al querer dar su versión de los hechos, sostuvo que la Policía hizo cuatro operativos en su casa y no encontró nada, dijo que lo detuvieron y le incautaron tres armas: “Y justo ahí, al día siguiente, encontraron (enterrados) supuestamente los cuerpos”. En este sentido, agregó: “Quiere decir eso (que la Policía y la Fiscalía) plantaron los cuerpos y no voy a creer que mi madre está muerta hasta no ver el cuerpo”.

Los 12 integrantes del jurado, en forma unánime, declararon culpable a Giled Pereg por los delitos de homicidio agravado por el vínculo -en perjuicio de su madre- y homicidio agravado por el uso de arma de fuego -en perjuicio de su tía-.

De esta forma, y tras una deliberación que había comenzado cerca de las 14 de este miércoles, los ciudadanos consideraron que el israelí comprendía la criminalidad del hecho al momento de cometerlo.

De acuerdo con la investigación, en enero de 2019, ambas víctimas habían viajado a Mendoza para visitar al condenado, que vivía en un predio con una casa muy precaria que estaba llena de gatos y algunos perros en estado de abandono.

Las hermanas israelíes fueron vistas con vida por última vez el 12 de ese mes en ese domicilio, ubicado en la calle Roca al 6000 de Guaymallén, y 14 días después la Policía Científica encontró sus cuerpos mutilados y tapados con piedras y tierra en un sector del mismo predio.