El presidente del Colegio de Abogados de La Plata se refirió a la presentación que hizo este miércoles Alberto Fernández y dijo que “solamente apunta a un determinado fuero”.

Este miércoles, el presidente Alberto Fernández presentó el proyecto de reforma judicial. Mientras el PJ respaldó y celebró la medida, desde el Colegio de Abogados de La Plata sostienen que “no hemos podido ver la letra chica”.

Es el caso de Hernán Colli, presidente del Colegio, manifestó en AIRE BONAERENSE que se trata de un proyecto de reforma “que no es estructural, que apunta a un determinado fuero, y quizás concentrado específicamente en un territorio como es la Capital Federal vinculado a la justicia federal que funciona ahí”.

En ese sentido, sostuvo que “no es un proyecto de reforma estructural para tener una justicia federal y nacional que esté más cerca para resolver los problemas de la gente, no solamente los problemas penales que involucran a funcionarios o ex funcionarios”.

“Claramente el tema de las subrogancias no lo han terminado de resolver”, sostiene Colli, “si bien ha habido algún avance frente a alguna discrecional plena que existió en algún momento. Pero ese es un tema”.

Y agrega que “en las temáticas que se plantean para esta comisión de notables, uno de los puntos centrales que debería haberse borrado, es el funcionamiento del Consejo de la Magistratura de la Nación, que en su delineación actual es el que surgió a partir del proyecto de la actual vice presidenta en 2006”.

Al respecto, el abogado sostuvo que “tiene una integración notoriamente desequilibrada, con una fuerte predominancia de sectores políticos, y que ha hecho que ese Consejo sea un botín de partidos políticos y no un organismo técnico que permita seleccionar a los mejores postulantes a los fines de elaborar una terna para que el Poder Ejecutivo elija uno y lo mande al Senado”.

“La sociedad desconfía, y desconfía con razón”, expresó Colli respecto a la presentación de Fernández. “Si uno no conociera nuestra historia seguramente podrá coincidir conceptualmente con muchísimas de las cosas que dijo el presidente, el tema es decidir por qué ahora tenemos que creer que esta reforma no tiene otros propósitos diferentes”, dijo.

Luego agregó que “este tipo de reformas nos las han planteado todos los gobierno de la década del 90 en adelante”. Y agrega “¿quién puede estar en desacuerdo que la justicia tiene que ser independiente? Nadie, pero por qué deberíamos creer que esta vez las intenciones son lograr un mejor servicio de justicia”.

“Los problemas de la justicia federal”, sostiene el letrado, “tienen que ver con la sobre carga que tienen los juicios previsionales que demoran siglos, demoras en otros fueros. Esa es la justicia que la gente necesita que funcione mucho más ágil y mucho más rápido”.

Sobre la ampliación de la cantidad de jueces y la posibilidad de que ello agilizara las causas, Colli sostiene que “el planteo encierra una falasia”. Y agrega que “quizás tener más operadores podría servir, pero en la práctica no es así”.

“No cambia conceptualmente la cantidad de miembros que tiene el máximo tribunal”, expresa y sostiene que “a esa comisión de notables lo que le falta son representantes de la abogacía organizada, de abogado que realmente ejerzan la profesión en los pasillos”.