Así lo manifestó Martín Zurita, titular de la Asociación de Colegios Privados de la Provincia de Buenos Aires, quien señaló que “han cerrado 56 establecimientos educativos en la provincia de Buenos Aires y hay más de 70 en riesgo”

Tras siete meses de actividades suspendidas por la pandemia de coronavirus, uno de los rubros más afectados es el de los colegios privados. En AIRE BONAERENSE Martín Zurita, titular de la Asociación de Colegios Privados de la Provincia de Buenos Aires (AIEPBA), dijo que “las escuelas están funcionando al límite”.

“La situación es muy complicada en el sector”, dijo y señaló que “han cerrado 56 establecimientos educativos en la provincia de Buenos Aires y hay más de 70 en riesgo”.

Según contó, “tenemos dos niveles de dificultad, en primer lugar los jardines maternales que no reciben ayuda del estado” y expresó que “hay jardines que cierran sus puertas” y que ese panorama “se fue agravando mes a mes”. Por otro lado, “tenemos escuelas que no reciben aporte estatal”, dijo.

Zurita se refirió a los planes de ayuda económica del gobierno y dijo que “se anunció el ATP 7 y la educación no está contemplada”. En ese sentido, explicó que “las escuelas privadas iban a entrar al ATP pero sólo en la etapa de créditos” pero que “hoy las escuelas no están en condiciones de pedir créditos, no se necesita un crédito sino una ayuda estatal”.

En ese sentido, contó que “nosotros reaccionamos de inmediato, nos comunicamos con autoridades nacionales y el viernes se modifica y se incorpora a las guarderías y los jardines maternales, pero no al resto, como actividades críticas”.

“Es una situación muy complicada porque sabemos que muchas familias están al límite”, dijo Zurita, “si esto se generaliza no se pueden sostener las estructuras de las escuelas”.

Además, dijo que “al haber tanta problemática económica, las escuelas están funcionando al límite”, “algunas han hecho descuentos en la cuota”, y manifestó que “hay una porción muy importante de escuelas que han hecho un máximo esfuerzo”.

Según explicó Zurita, “la incertidumbre hace que tomar una decisión sobre el monto de matrícula sea muy complicado” y que “en muchos casos lo que ingresa de cuotas se lo reparten entre los docentes”.