Salvador Fiorenza, presidente del club, contó detalles del difícil momento que atraviesan y dijo que “en un par de meses, cuando los recursos se terminen, no sé qué vamos a hacer”

El Club Universal La Plata se enfrenta a un duro momento. Salvador Fiorenza, presidente del club, contó que AIRE BONAERENSE que “la problemática que tiene el Club Universal no escapa a la problemática de la mayoría de los clubes de barrio de la ciudad de La Plata y de otros puntos del país”.

“Esta pandemia trajo aparejado que, en los últimos 6 meses, los ingresos que nosotros teníamos han ido disminuyendo en forma muy abrupta”, dijo y explicó que el club “se mantiene gracias al aporte de una cuota societaria que pagan sus asociados, actividades deportivas que se realizan, algunas concesiones que teníamos, una serie de cosas. Desde marzo todo eso fue desapareciendo”.

Si bien algunos socios siguieron pagando la cuota, Fiorenza contó que “todas las demás cosas no las tuvimos más”. En ese sentido, contó que “tenemos cinco empleados en el club, tuvimos que seguir abonando su sueldo. En la primer etapa tuvimos la ayuda el ATP durante los primeros tres meses. A partir de ese momento, los últimos dos meses, nos habían asignado un préstamos a tasa cero a devolver en 12 cuotas a partir de octubre y todavía no lo pudimos hacer efectivo”.

Así, el presidente del club sostuvo que “todo ese tipo de cosas nos trae aparejado una crisis económica bastante importante”.

“Los asociados del club son cerca de 1070, de los cuales el 90% hacen actividad deportiva. En un primer momento, el aporte era aproximadamente de un 80%”, contó Fiorenza, “pero en la última etapa aportaban un 30% de socios”. Luego agregó que “hubo una serie de circunstancias que fue disminuyendo el aporte que habrá llegado en un momento a un 15%”.

En cuanto a los números, explicó que “hasta antes de la pandemia, entre sueldos, aportes a AFIP, servicios, impuestos y mantenimiento teníamos un presupuesto de $300.000 en este momento estamos en un desfasaje de $150.000, o $200.000”.

“En un par de meses, cuando los recursos se terminen, no sé qué vamos a hacer”, dijo Fiorenza, “esperemos que esa instancia desgraciada de tener que bajar las persianas no suceda”.

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