Por un lado, el peronismo unido en casi todo el país, por el otro, Juntos por el Cambio sumó a los partidos de Stolbizer y López Murphy. Por su parte, Randazzo incorporó al espacio de Graciela Camaño y el FIT logró aglutinar a la mayoría de los sectores de izquierda.

Las alianzas electorales finalmente fueron cerradas de cara a las elecciones legislativas de este año. Los frentes del oficialismo y la oposición presentaron en la Justicia electoral los sellos con los que competirán en las PASO del próximo 12 de septiembre y en las elecciones generales del 14 de noviembre.

El Frente de Todos cerró unido en los principales distritos del país, en algunos casos incorporando nuevos socios. Por otra parte, el cierre de Juntos Por el Cambio, que sumó al GEN de Margarita Stolbizer (en Ciudad y Provincia) y los ultraliberales de Republicanos Unidos (en la Ciudad). Por su parte, José Luis Espert decidió cerrar su propia alianza. Y Randazzo, sumó a “Tercera Posición” de Graciela Camaño. Y finalmente, la izquierda, no consiguió una unidad total, aunque la mayoría de las corrientes terminaron aglutinadas en el FIT.

En el caso del Frente de Todos, la coalición oficialista logró presentar al peronismo unido bajo su propio sello en casi todos los distritos del país, al igual que en las elecciones del 2019. Si bien al cierre de esta edición aún no se había terminado de presentar la lista en la Provincia de Buenos Aires, la lapicera del gobernador Axel Kicillof se aprestaba a formalizar el cierre de la alianza con una base de partidos muy similar a la de hace dos años: Partido Justicialista, Frente Renovador, Kolina, Partido de la Victoria, Partido Solidario, Nuevo Encuentro, Frente Grande, Partido de la Cultura, la Educación y el Trabajo, Compromiso Federal, entre muchos otras agrupaciones municipales. Una de las nuevas incorporaciones es el partido Fe, un espacio fundado por Gerónimo “Momo” Venegas para competirle electoralmente al kirchnerismo.

la alianza de Juntos Por el Cambio sí varió estructuralmente con respecto al 2019 (cuyo socios principales eran el Pro, la UCR y la CC). A la incorporación del espacio de Stolbizer, se le sumó la de Republicanos Unidos, al mando de Ricardo López Murphy. La lista del ex ministro de la Alianza – de la que participarán figuras como Sandra Pitta y Darío Lopérfido – competirá con la de María Eugenia Vidal en las PASO del 12 de septiembre, y tiene como objetivo contener el voto de extrema derecha en territorio porteño. El espacio está conformado por las fuerzas Recrear (López Murphy), Mejorar (Yamil Santoro y Lopérfido) y Republicanos Unidos (integrado por economistas liberales como Fausto Spotorno). Cabe destacar que estos espacios competirán en un frente electoral distinto en la Provincia de Buenos Aires, ya que allí se sumaron al armado de José Luis Espert.

Espert, por otro lado,  selló un frente propio llamado “Avanza la Libertad” que nuclea a la Ucedé (que en CABA forma parte de JxC), el Partido Autonomista Nacional y el Partido Demócrata Nacional.

Por su parte, Florencio Randazzo, también presentó su frente “Vamos con Vos” en la Provincia de Buenos Aires. El espacio incorpora a la “Tercera Posición” de Graciela Camaño, Libres del Sur (liderado por Humberto Tumini), el lavagnismo y partidos vecinalistas como Acción Marplatense.

Por último, el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) cerró un armado casi de unidad con el PTS, el Partido Obrero, Izquierda Socialista y el MST. Con el objetivo de emerger como “tercera fuerza a nivel nacional”, el FIT se inscribió en 23 de las 24 jurisdicciones del país. Quedó por afuera, sin embargo, el Nuevo MAS (liderado por Manuela Castañeira), que se presentó en soledad en 13 provincias.