La Ley pretende brindar certidumbre al sector industrial que desarrolla la actividad al evitar la concentración en la producción 

A principios de junio, luego de ser aprobada la Ley de Biocombustibles en la Cámara de Diputados, el Senado acompañó la norma con 43 votos a favor y 19 votos en contra. En este marco, el objetivo es evitar la concentración de la producción de biocombustibles en el sector, además de limitar un corte del 5% para el gasoil y el biodiesel y del 12% entre naftas y bioetanol.

Por otro lado, este proyecto estipula que tanto aquellos combustibles elaborados a base de caña de azúcar, como a base de maíz, deberán estar compuestos por volúmenes 6% de la mezcla, como un mínimo establecido.

Sobre ello habló el Secretario de energía de la Nación Darío Martínez que agradeció “el trabajo realizado junto con los legisladores y los actores del sector”. Asimismo dijo: “Nuestro país cuenta con un instrumento actualizado para asumir los desafíos de la transición energética y alentar el trabajo y la producción”. Además, añadió: “Con esta ley (…) brindamos al sector de los biocombustibles un horizonte de mediano y largo plazo para continuar su expansión, en la misma senda de la ley original”.

La nueva legislación apuesta a la protección de la diversidad de emprendimientos asociados al biocombustible. En esta línea, la norma establece tajantemente que tanto las empresas productoras, como las destiladoras de hidrocarburos, no podrán ser partícipes ni titulares de proyectos de estas características.

La ley contará con vigencia hasta el año 2030. En este lapso de tiempo, quedarán establecidos nuevos porcentajes de cortes para nafta y gasoil en relación a los distintos componentes que participen en la elaboración de los combustibles. Respecto a la nafta, se pautó mínimo obligatorio de 12% de bioetanol y una eventual reducción al 9%. En cuanto al gasoil, el corte mínimo del biodiésel será de un 5%, y podrá condicionalmente reducirse al 3%.

En lo que refiere a la nueva reglamentación, Martínez afirmó que “los niveles de corte definidos son el resultado del diálogo con los actores productivos, y tienen como objetivo sostener e incrementar la actividad, que es generadora de puestos de trabajo”.

Por último, la Secretaría de Energía se postuló como autoridad de aplicación del régimen. Asimismo, se piensa en la posibilidad de establecer una “Comisión de Biocombustibles” que cuente con la participación de organismos nacionales y de un “Consejo de Provincias Productoras”. Se estima que estas dos instancias permitirán monitorear el estado de la actividad y las necesidades de cada región del país.