El gobernador anunció la incorporación de casi 1500 plazas al sistema carcelario. En medio de la polémica por las excarcelaciones, manifestó “no estar de acuerdo” con las domiciliarias para detenidos que hayan cometido “delitos graves”. Apuntó a la Corte Suprema, disparó contra Cambiemos y denunció una campaña para dañar al Gobierno.

El gobernador bonaerense Axel Kicillof brindó esta mañana una conferencia de prensa desde La Plata para anunciar la ampliación del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), en el cual se incorporarán 1500 plazas para alojar a detenidos.

La medida del Ejecutivo llega como respuesta ante las versiones versión de que tanto el gobernador como el presidente, Alberto Fernández, intervenían en la justicia para pedir la liberación masiva de presos, en el marco de la pandemia del Covid-19.

Kicillof aseguró de que los detenidos que se encuentren en situación de riesgo serán trasladados a nuevas plazas. A su vez, le pidió a la Suprema Corte de Justicia Bonaerense que “ponga orden” entre los jueces que otorgan domiciliarias a los detenidos.

El mandatario remarcó hoy que “quien va a la cárcel, quien tiene una prisión domiciliaria es una decisión del Poder Judicial y no del Poder Ejecutivo” y denunció que “hay una campaña con un objetivo que es dañar al Gobierno y tratar de generar miedo”.

Además recordó que el año pasado, Cambiemos pedía darles domiciliaria a 1500 detenidos “porque no había lugar en las cárceles”. “Si quieren buscar a un gobierno que realmente quería liberar detenidos, vayan a buscarlo en la gestión pasada”, fustigó.