Diego Villanueva (38) y Rosa Martignoni (32) comenzarán a ser juzgados el próximo 5 de marzo, acusados de matar a Renzo, un pequeño de 7 años y con Síndrome de Down que fue arrojarlo por la ventana de un edificio ubicado en 9, entre 55 y 56.

Diego Villanueva, padre de Renzo

Ángela Donato, la mamá de Renzo, habló en AIRE BONAERENSE y aseguró que ambos “unieron su perversidad para planear su muerte”.

Rosa Martignoni, pareja de Diego Villanueva

“Es una semana especial, ya que después de una larga lucha, después de casi 28 meses le damos inicio al juicio oral por el asesinato de mi hijo”, expresó.

El Tribunal Oral en lo Criminal Nº3 de La Plata que deberá analizar la causa en la que Villanueva está acusado del delito de “homicidio calificado por el vínculo”, que contempla como pena la prisión perpetua y Martignoni figura como sospechosa de haber cometido “homicidio simple”, que prevé penas de entre 8 y 25 años de prisión.

Ambos gozan actualmente del beneficio de arresto domiciliario, precisó una fuente judicial. Ante esto, la madre del pequeño sostuvo que “no se entiende y es insólito que los culpables lleguen al juicio con prisión domiciliaria, ya que son jóvenes y gozan de buena salud”.

El relato de Ángela Donato, la madre del pequeño

Como se recordará, y por circunstancias que todavía siguen siendo materia de investigación en la justicia, Renzo murió el 10 de octubre de 2017 tras caer del séptimo piso de un edificio ubicado en la calle 9, entre 55 y 56 de la ciudad de La Plata: una pericia determinó que el nene no se cayó, sino que lo empujaron.

Ese día, Renzo estaba en el departamento junto a su padre y la pareja de este. Según relató su progenitor, “no pude hacer nada. Vi cuando estaba ya cayendo, vi sus pies”. Pero la realidad es distinta.

Renzo fue arrojado desde un séptimo piso

La madre de Renzo había denunciado violencia contra su hijo, ejercida por su padre Diego Villanueva. La misma se había radicado en el Juzgado N° 3 de Familia.

Durante toda la vida, el niño estuvo judicializado. Diego poseía de una restricción perimetral que venció en 2017 y no se renovó porque “no había hecho de violencia en esos meses”, entendió la defensa.

Una vez que la medida restrictiva perdió vigencia, en junio 2017 se decide revincular a Renzo con el papá: “lo hicieron de forma ortodoxa, porque no se hizo paulatinamente como corresponde”, expresó la madre.

Más adelante, durante una audiencia, Diego solicita a la Doctora Barco poder ver a su hijo, pedido que fue otorgado alegando que “se venia el día del padre y debía estar con él”, según la Justicia.

“En este caso son tan responsables los abogados defensores de ese momento, como los propios autores del hecho”, expresó Ángela y agregó: “Ellos sostenían que era Diego era un padre deficiente pero que no podían corroborarlo. La realidad es que no era deficiente, sino un padre que nunca mostró un más mínimo signo de amor hacia Renzo”.

“A veces no lo iba a buscar al jardín y ni siquiera me avisaba”, sostuvo.

Ese día, Renzo estaba en el departamento junto a su padre y la pareja de este. Según relató su progenitor, “no pude hacer nada. Vi cuando estaba ya cayendo, vi sus pies”. Pero la realidad es distinta.

“Salí a comprar por 10 minutos y cuando volví, tenía cuatro llamadas perdidas de Diego. En ese momento me asusté porque él nunca me llamaba”, relató.

“Cuando le devolví la llamada lo único que me dijo fue ‘Renzo se cayó por la ventana’, y cortó”.

La INjusticia

“Me queda la peor sensación de la Justicia, porque mi hijo no fue escuchado, jamás. Tampoco supieron ver lo que él quería expresar. Cada vez que venia de la casa de Diego, se descomponía, llegaba cansado o con vómitos. El cuerpo habla y desde el juzgado de familia no lo supieron interpretar”, sostuvo.

“Siempre me culpaban de querer sacarle el hijo a su padre, pero la realidad es que él no quería ir a su casa a verlo”.

“La Justicia es un desastre, hablan de violencia pero no le dan importancia. Los chicos son un numero en un expediente”.

Ángela espera al juicio que se llevará a cabo este jueves en el Tribunal N° III de La Plata: “tengo la expectativa de que sean condenados a perpetua y con cárcel efectiva”.

Y agregó: “Ambos son culpables, porque Diego no hubiera podido hacerlo sin Rosa y sin su acompañamiento. Unieron su perversidad para planear la muerte de mi hijo”.

Según trascendió, “se prevé que el juicio se extenderá durante unas 5 audiencias, y que se oirá el testimonio de unas 63 personas, entre ellas la madre del menor, los policías que concurrieron al edificio alertados por la caída del niño, médicos que constataron las muerte del menor, peritos que actuaron en la investigación, y la perito psicóloga del Tribunal de Familia de Familia, juzgado que dispuso las visitas del niño con su padre”.

“No voy a encontrar nunca paz, porque me acompaña la ausencia de mi hijo por siempre”, concluyó.