En plena dictadura cívico-militar, catorce mujeres encabezadas por Azucena Villaflor marchan por primera vez en la Plaza de Mayo para reclamar por sus hijos desaparecidos. A las pioneras de la organización Madres de Plaza de Mayo un policía les había dicho que no podían reunirse allí, por lo que comenzaron a marchar alrededor de la Pirámide de Mayo en 1977.

En La Plata, desde el Ministerio de justicia y Derechos Humanos bonaerense realizaron este viernes un homenaje y colocaron una escultura en Plaza San Martin. Se trata de un pañuelo gigante con una placa que expresa: “La única lucha esa que se abandona. Ni un paso atrás”.

“La obra es de 2 escultores que plantearon su voluntad de homenajearlas. La Plata fue la cuna de las Madres. Acá hacían la ronda los miércoles y los jueves marchaban en Capital Federal”, contó Hebe de Bonafini.

Y añadió: “El pañuelo es sinónimo de coraje y de respeto. Las Madres son un faro”